militantes del peronismo revolucionario uno por uno

NIKLISON, María Alejandra.

Conocida como Mercedes y/o Mecha. Nacida en Santa Fe en 1948. Terminó su secundario con las monjas Adoratrices y había sido educada para casarse con alguien “respetable”, para tener hijos y hacer considerable fortuna dentro de los canones de una “sociedad occidental y cristiana”. Pero ella optó por un futuro sin injusticias, con posibilidades reales para todos por igual, en el marco de una ética cristiana del Tercer Mundo. Descubrió el peronismo. Su primera pareja fue el “Vasco” Irribarren un muchacho de campo que había ido a estudiar a Santa Fe y al que ella, quiso más como amigo y compañero de militancia que como pareja. Al poco tiempo se disolvió el vínculo. En el exilio se enamoraría de quien fue el padre de su hija y con quien construyó una pareja y militaría a su lado hasta su muerte (“El Negro” Gerardo Romero). Niklison fue detenida como montonera por el copamiento de San Jerónimo Norte, Santa Fe, el 1° de junio de 1971. Logra la opción para salir del país; pasando por el Perú de Velasco Alvarado y luego por el Chile de Salvador Allende. La muerte de Mariano Pujadas en la Masacre de Trelew (22-8-72) la llenó de dolor ya que a él, lo quería como a un hermano. Después de Chile vive una hermosa experiencia de varios meses en la Cuba socialista de Fidel. Regresa a la Argentina para el “Luche y Vuelve” que depositará al “Tío” Cámpora en la Presidencia de la Nación. La “orga” la destina a Tucumán. Primero su militancia política en la zona Sur: Simoca, Bella Vista, Manantial, San Pablo en donde era como una mosca en la leche pero al revés: con su pelo rubio, ojos celestes y su piel blanca andando por los ingenios, las colonias o los pueblos del azúcar, como así también caminando la larga y conflictiva huelga azucarera que no solo paralizó la provincia sino que se extendió también a Salta y Jujuy. Luego tuvo nuevas funciones ligadas más a la logística, funcionando en San Miguel, ciudad capital. Su empeño, su voluntad y su capacidad organizadora le permitieron hacer un enorme aporte a la Regional (Tucumán, Salta, Jujuy, Santiago del Estero) en la parte de Prensa y sobre todo en el Servicio de Documentación. El ya mencionado Gerardo Romero compañero de vida y militancia, aporta; “Día tras día fue militante consecuente, combatiente montonera, madre hasta la ternura infinita, esposa compañera amiga fiel y confidente, hija y hermana sensible, nostálgica, extrañadora, intransigente a la traición pero comprensiva del límite y debilidad humana (…) Continuó hasta el final a pesar de que veía las consecuencias de las políticas erróneas, de las debilidades ideológicas, de las mezquindades de algunos compañeros, del centralismo organizativo y el verticalismo en las decisiones (…) como así también de la subestimación del poder del enemigo. Eligió seguir porque siempre tuvo esperanza, porque creyó que era posible revertir los errores y que la lucha política hacia adentro tenía el mismo valor que hacia afuera y que no era sólo el derecho sino la obligación de cada militante ya que éste sueño había sido construido por todos y hasta el momento era el proyecto revolucionario más viable que se había cosntruido en la historia de nuestra patria”. María Alejandra Niklison, como oficial montonera, cae en combate junto a otros compañeros, el 20 de mayo de 1976 en la casa de la calle Azcuénaga 1816 de la ciudad de Tucumán.