militantes del peronismo revolucionario uno por uno

NEWTON, Jorge.

Periodista. Literato. Nació en La Plata, provincia de Buenos Aires en 1901. Fue nieto de uno de los fundadores de la Sociedad Rural Argentina (SRA) por parte de su padre y fue Montes de Oca por el lado materno. De hecho, en su adultez, escribió la historia de la SRA y la del Jockey Club. Desertó del servicio militar obligatorio. Desde mediados de la década del ’30, publica algunas novelas de contenido social. La primera de sus novelas, “En marcha”, ambientada en los alrededores del frigorífico de Berisso, contiene una dedicatoria del autor al embajador de México en Argentina (José Manuel Puig Casauranc) a quien sirvió en el ejército de la revolución mexicana en el arma de caballería y dedica la novela “a los obreros y campesinos mexicanos, como reafirmación de la fe en los ideales que sostuvimos en los campos de batalla; a nuestro antiguo compañero de armas, general de división Lázaro Cárdenas, presidente de México, como acto de solidaridad con la obra de redención proletaria que realiza”. Debe recordarse que Lázaro Cárdenas fue quien nacionalizó el petróleo mexicano. Y que Jorge Newton de aquella épica quedó con un balazo en su pierna derecha recibido en alguna batalla lejana. Firme en sus ideas revolucionarias luego combatió en Nicaragua, bajo las órdenes de Agusto César Sandino, enfrentando y propinando más de una derrota a los invasores imperialistas yanquis. Newton fue director editorial de la revista “Mundo Peronista” desde 1951, un vehículo doctrinario y político con los lectores partidarios. Y desde el punto de vista doctrinario también se desempeño con tareas en la Escuela Superior Peronista desde la formación de cuadros. Luego del golpe cívico-militar de septiembre de 1955 es encarcelado en la Penitenciaría Nacional; en ese mismo nefasto año, había escrito el libro cuya portada ilustra esta reseña. Cuando lo sueltan se radica por un tiempo en Venezuela. De regreso a la patria, a principios de la década del ’60 escribe algunos guiones para la televisión. Fue parte como escritor del número cero de la revista “Todo es Historia” especializándose en la vida de los caudillos federales. Falleció el 12 de mayo de 1978 luego de una larga enfermedad.