militantes del peronismo revolucionario uno por uno

NIETO, César Luis.

“Gallego”. Hijo de César Nieto, secuestrado-desaparecido por la última dictadura cívico-militar. (Ver su registro). Mi amigo César Luis “El Gallego” Nieto fue un hombre bondadoso y bueno en todo su ser, noble en sus sentimientos y compañero de fierro y leal en el peronismo revolucionario, hasta el último día de su existencia. Falleció a la edad de 73 años el sábado 16 de febrero de 2019 de un ataque al corazón. Sus restos fueron velados en San Fernando, provincia de Buenos Aires, ámbito territorial donde desarrolló su militancia; su familia pidió que no se llevaran flores al mismo, sino alimentos para ser donados a los merenderos necesitados del distrito. Miembro de Juventud Peronista en los ’70, formó parte de la campaña del “Luche y Vuelve” que depositó al General Perón en la Argentina en noviembre de 1972. E integró su esfuerzo y su convicción para que el peronismo ganara en primera vuelta las elecciones del 11 de marzo de 1973. Ligado a los astilleros del lugar, militó en la Agrupación Municipal “17 de Noviembre” (fecha precisamente recordada por el retorno) y en el peronismo montonero. Organizó en la zona el Partido Peronista Auténtico (PPA), ya fallecido Perón, cuando fue la traición de Isabel Martínez y su banda de oportunistas, en 1975. Su primera mujer, Olga Ana Cepeda (ver su registro), está secuestrada y desaparecida por la canalla dictatorial. Nieto hizo exilio interno y salvó su vida. Un largo escrito que ayuda a reconstruir la militancia de la zona fue de su autoria y me lo hizo llegar para mi archivo; aportando así un invalorable material histórico y social. Vuelta la democracia y desde el campo de los Derechos Humanos visibilizó la represión en los Astilleros Astarsa. Pese a la edad y a su estado de salud, “El Gallego” siguió participando activamente de la militancia. Actualmente era secretario de DD.HH. de la Asociación Judicial Bonaerense en San Isidro (AJB) e integrante de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte del Gran Buenos Aires. La última vez que lo ví y nos estrechamos en un fuerte abrazo, fue en noviembre de 2018, en uno de los “Fogones de la Memoria” donde la militancia se junta para recordar a los que ya no están. Cuando cumplió 70 años, febrero de 2016,  todos los que lo queríamos, nos juntamos en una fiesta, en un club barrial en su San Fernando querido, en medio de casas bajas proletarias que mostraban humildad y pulcritud a la vez. El homenaje a su figura y a su trayectoria fue escalando en anécdotas y recuerdos por parte de los presentes convocados a decir, para finalizar con la palabra del agasajado que nos emocionó a todos hasta las lágrimas. Terminamos todos cantando la Marcha Peronista y premonitorios y avanzados a la vez,  exclamando a todo pulmón “¡A volver, a volver, vamos a volver!”. “El Gallego” fue un luchador de raza y dejó un legado para los jóvenes que retoman viejas banderas de justicia social, independencia económica y soberanía política. A él lo despedimos fraternalmente con nuestros dedos en V, seguros de la victoria final que un día se instalará para siempre entre todos nosotros.