militantes del peronismo revolucionario uno por uno

PÉREZ RUEDA, Carlos Enrique.

“Charly”. Nacido en Buenos Aires el 24 de enero de 1950 en el seno de una familia conformada por Don Carlos Pérez Rueda (su padre), Joanna Hibel (su madre, dinamarquesa, profesora de inglés) y dos hermanos más. Por el trabajo de su progenitor –administrador del aserradero “Teler”- ya de chico fue a vivir a Corrientes. Sus estudios primarios los llevó a cabo en el Colegio Salesiano (desde entonces fue militante católico; tocaba la guitarra y cantaba en misas y reuniones parroquiales) y los secundarios en el Colegio Nacional “General San Martín” (Promoción 1967). Era un hombre alto, delgado, rubio y de ojos claros. Se destacó en el deporte de la pelota ovalada, siendo figura del “Aranduroga Rugby Club” de la ciudad correntina. Estudiante de Ingeniería. Fundador y militante de la Juventud Peronista local a través de su militancia en el “Frente Eva Perón” (FEP) y en las Juventudes Rurales. Prestó su colaboración provincial a la CGT de los Argentinos de Raimundo Ongaro, representada en Corrientes en la figura de Ramón Cabrera. También Pérez Rueda sumó trabajo y experiencia militante en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Memoriosos recuerdan que para las carnavales de 1970 –gobierno de facto de Onganía- Pérez Rueda y otros compañeros del FEP fueron detenidos por la policía provincial cuando protestaban y arrojaban volantes, criticando el gasto superfluo de las comparsas carnavalescas con dinero estatal, en tanto el pueblo no tenía ni sus necesidades básicas satisfechas, condenado por la política económica liberal y conservadora a vivir hambreado. Durante el gobierno de Cámpora a nivel nacional y antes cuando arreciaba el “Luche y Vuelve”, era común ver a “Charly” Pérez Rueda acompañado de su perro pastor ovejero alemán de nombre “Ratón” desplazándose en un Citröen amarillo con techo descapotable por donde se visualizaban las tacuaras grandes con los lienzos partidarios enrollados camino a alguna concentración partidaria. También fue él quien estuvo al frente de la masiva comitiva juvenil, agraria y barrial peronista que se vino desde Corrientes a Buenos Aires a recibir a Perón el 20 de junio de 1973, cuando luego todo terminó en tragedia; sobresalía por su figura espigada y un poncho rojo que tenía puesto. Corrido por la derecha y los grupos paramilitares y parapoliciales se muda a Misiones –Departamento San Ignacio- para organizar el Partido Peronista Auténtico en tanto se gana la vida como chacarero. Allí lo conocerán con el sobrenombre del “Gringo”. En ese mismo lugar, en las proximidades del cerro Moreno, cae combatiendo este oficial del Ejército Montonero conocido por sus pares como “Manuel”. Ocurrió el 25 de noviembre de 1976. Allí había un campamento que les permitía ocultarse de las fuerzas represivas; cuentan que ese día quedó tiroteándose con los militares para posibilitar el escape de otros compañeros. El Dr. Juan Carlos Romero, recuerda que: “Cuando lo matan a Charly, los familiares logran traer el cuerpo a Corrientes y se hizo un velatorio; allí fuimos sus amigos y compañeros, pese al operativo policial que rodeó y estuvo pendiente de ese funeral. Pero aún con miedo, sus amigos estuvimos dándole el último adiós”. Dejó dos hijas, Camila y Guadalupe; su mujer se llama Gladys Beatriz Claver Gallino (“Pelusa”) y fue presa política. Con la vuelta de la democracia, en un acto oficial se impuso una calle con el nombre de Pérez Rueda en los barrios Ponce y Santa Rita de Corrientes. Sus restos descansan en el cementerio de esa misma ciudad. Graciela Franzen compañera de militancia y con un hermano asesinado por la dictadura cívico- militar (Luis Arturo Franzen. Ver su registro) dijo: “Yo siempre me pregunté por qué algunos compañeros que nunca sintieron necesidades económicas como el ‘Gringo’ se sumaban a la lucha contra las injusticias y llegaron a dar la vida por sus hermanos, como decía Jesús. Cuando me pidieron  que escriba la militancia compartida con él, y me contaron, que como yo, había militado de jovencito en la Acción Católica Argentina, lo entendí, perfectamente. Nuestra formación allí fue: ‘Ver, Juzgar y Actuar’. Y eso hizo Él”.