militantes del peronismo revolucionario uno por uno

PIETRAGALLA, Horacio Miguel.

“Ángel”. “Chacho”. Nació el 3 de agosto de 1948 en Capital Federal. Militante de Juventud Peronista en la localidad fabril de San Martín (provincia de Buenos Aires). Estudiaba Sociología en la UBA. Provenía de la Juventud Argentina para la Emancipación Nacional (JAEN). Fue el integrante del Consejo Provisorio de la Juventud Peronista que viajó con el General Perón en el vuelo charter del 17 de noviembre de 1972 que lo trajo de vuelta a la Argentina; realizando luego la custodia en la mítica casa de Gaspar Campos, alojamiento temporario del viejo líder justicialista.  Ya le decían a Pietragalla, “Chacho”, pero luego de ese viaje de avión, pasó a ser para sus compañeros “Chacho Charter”. Se sumó a la lucha popular desde Montoneros. Los militares aseguran que participó del asalto al Regimiento 29 de Infantería de Monte, en Formosa, el 5 de octubre de 1975. El 15 de octubre  de ese mismo año –es decir 10 días más tarde- , en tanto estaba en un bar de la ciudad de Córdoba con Eduardo Jensen, (ambos oficiales montoneros que venían replegándose del noreste argentino donde eran cuadros de conducción) fueron sacados de allí y fusilados por el comando nazi-fascista-militar “Libertadores de América”. El cuerpo de Pietragalla sin vida, apareció quemado en las cercanías de la localidad de Malagüeño, el 8 de noviembre de ese año. Su compañera era Liliana (“Alicia”) Corti, quien luego fue secuestrada y asesinada por la dictadura militar, además de robarle un hijo. En el año 2003 el cuerpo de Horacio Miguel Pietragalla fue recuperado de una fosa común donde estaba enterrado como N.N. en el cementerio cordobés de San Vicente. Fue velado por sus familiares, amigos y compañeros en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de esta Capital, se efectuó una misa en su memoria y luego enterrado en un cementerio privado. En esa oportunidad, María Inés Luchetti (viuda de Leonardo Bettanin), amiga y compañera de militancia del “Chacho” Pietragalla, conmovida por la recuperación de los restos de su amigo, dijo emocionada ante la urna funeraria: “Comparezco ante vos en nombre de nuestra Historia para recordarte. Y quiero, entonces, hacer presente al ‘Chacho’ novio y esposo de Liliana, al ‘Chacho’ amigo entrañable, al ‘Chacho’ jefe del Operativo Dorrego, al ‘Chacho’ que acompaño a Perón en su regreso en el charter de la esperanza, al ‘Chacho’ de la Juventud Peronista que entregó su vida por la liberación nacional sin pedir nada a cambio más que la dignidad de su pueblo... Te abrazo compañero Pietragalla con la consigna de nuestras luchas: ¡Hasta la victoria siempre!”.