militantes del peronismo revolucionario uno por uno

PUIGGRÓS, Rodolfo José.

Aún hoy, -durante el año 2006- me siento un privilegiado, cuando me encuentro en algún acto u homenaje con Delia Carnelli de Puiggrós, su viuda, y ella me empieza a contar mil y una anécdotas de nuestro querido Don Rodolfo, que como se sabe, militó en el Partido Comunista hasta 1945. La miopía y ceguera de sus dirigentes más encumbrados con respecto a Perón y al movimiento de masas que se exteriorizaba ese año, lo alejó de allí y lo depositó en la orilla del campo nacional y popular. Puiggrós nació el 19 de noviembre de 1906. Murió el 12 de noviembre de 1980, en Cuba, a la edad de 73 años -de un ataque cardíaco-, luego de un forzado exilio mexicano al que lo obligó la última dictadura militar, quien además asesinó a su hijo Sergio, en 1976. En la capital azteca ayudó a fundar el Comité de Solidaridad con el Pueblo Argentino (COSPA). En 1977 integró el Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero (MPM), estando al frente de la Rama de Intelectuales, Profesionales y Artistas. Amigo de Perón quien prologó uno de sus libros (“El Peronismo: sus causas”), maestro de juventudes, profesor universitario, obligada consulta de intelectuales, historiador (su bibliografía asciende a 33 títulos), periodista y ex rector de la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires en 1973 durante el tercer gobierno peronista, Don Rodolfo supo adelantarse a sus tiempos y visualizar coyunturas y problemáticas con mucha anterioridad a que sucediesen. Así por ejemplo en 1977 decía “Los movimientos políticos son como la vida misma. Empiezan siendo pequeños, cometen errores, tropiezan y se caen. Duele. Quizás alguien los lleve de la mano y se vuelvan a levantar, sino, se levantan solos, más fortalecidos y aprendiendo el camino. Que sepan caminar no quiere decir que no vuelvan a caer, pero finalmente crecen y se desarrollan. Nadie sabe más que ellos como dolieron los golpes, nadie más que ellos va a intentar no volverse a equivocar”. Y mucho antes, en 1959 ya afirmaba que: “Los partidos políticos han dejado de representar a la sociedad argentina. El movimiento de masas se orienta por caminos propios, pero necesita una conducción programática –teórica, práctica, organizativa-, que se desarrolle sobre la base de una honda acumulación autocrítica del Justicialismo”. Sus restos mortales volvieron a la patria, recién en marzo de 1987. Y antes, en junio de 1985 su archivo enviado desde México, fue secuestrado en la Aduana del puerto de Buenos Aires por el juez federal Miguel Angel Pons, por ser “material presuntamente subversivo”; evidentemente Puiggrós, molestaba aún después de muerto....o tal vez querían hacerle un juicio “post mortem” por ser un hombre fiel a sus principios de luchar en todo momento y en todo lugar por una Patria Justa, Libre y Soberana, la Patria Socialista.