militantes del peronismo revolucionario uno por uno

PALERMO, Rubén Horacio.

Estudiante en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). A la edad de 24 años, secuestrado-desaparecido en Capital Federal, un 20 de abril de 1977. Peronista y montonero. Sobre él nos cuenta Javier Alonso, no vidente, integrante del Frente de Lisiados Peronistas: “Esa misma tarde, Laly comentó que ‘Poquito’ (Rubén Horacio Palermo) se había tenido que escapar, las fuerzas del ejército habían tomado su vivienda por asalto (…) ‘Poquito’ tendría unos cuatro o cinco años más que yo. Su apodo se lo ganó porque era menudo y petiso. Un tipo desopilante, con un gran sentido del humor. Esa noche durmió en mi casa. Mi madre ejerció una complicidad absoluta durante tres o cuatro días (…) Otra vez en la parroquia donde íbamos, la del Padre Octavio, le devolví una carterita que me había dado. Abrió la carterita sin demorarse y como quien muestra unas estampitas o unas galletas, sacó una Ballester Molina calibre 45 y una granada de fabricación casera. Yo jamás ni por asomo había tocado un fierro. ‘Poquito’ estaba preocupado porque a la granada se le había trabado la espoleta. A él le resultaba familiar, por su condición de oficial montonero, este tipo de complicaciones. Lo último que supo de él es que cayó en un enfrentamiento en abril del 77 cuando trataba de rescatar a un compañero de una cita ‘envenenada’ (cantada). Siempre me pareció ese tipo de gestos de un desprendimiento, de una altura moral increíble. Podría no haber ido, metros antes podría haberse arrepentido, total no tenía testigos. Pero la profunda entrega por el otro era su norte. Bueno,  Borges admiraba el coraje, yo también”.