militantes del peronismo revolucionario uno por uno

PAGÉS LARRAYA, Guillermo Leonardo.

“Mariano”. “El Gordo Mariano”. Nacido el 11 de enero de 1955. Ex alumno del Colegio Nacional Buenos Aires (promoción 72). Pasó por la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Fue estudiante de Ciencias Antropológicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y fue docente de la Cátedra de Roberto Carri en Arquitectura (UBA). También tuvo un paso como trabajador en la Empresa Nacional de Teléfonos (Entel) como auxiliar en la parte de Conmutación Internacional debido a los contactos de su padre. Fue integrante del Area Federal de Prensa en Montoneros y a su cargo estaba el ámbito de Redacción, una parte del Departamento de Producción Gráfica. Su compañera de vida y militancia fue María Verónica Basco (ver su registro). Fue secuestrado-desaparecido por la última dictadura militar que sojuzgó a nuestra nación, el 21 de diciembre de 1977 en Capital Federal. Fue visto en los CCD “Club Atlético”, “El Banco” y “Olimpo” antes de su asesinato. Pero para el “Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas-CONADEP”, su fecha de desaparición es entre el 12 y 14 de ese mismo mes y año en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Por su parte el libro “Siempre Presentes” editado en noviembre de 2017 y que reúne la semblanza de estudiantes de arquitectura y arquitectos de la UBA asesinados, coloca su fecha de desaparición el 8 de diciembre de 1977. Su padre, Antonio (ver registro anterior), un prestigioso intelectual y acérrimo antiperonista había sido expulsado de una cátedra universitaria durante el segundo mandato del general Perón. Durante el des-gobierno de la “Revolución Libertadora”, entre 1956 y 1958, fue Director Nacional de Radiodifusión y Televisión.  Llegó a ser luego, Secretario de Estado de Comunicaciones durante el gobierno del Dr. Arturo Illia. Pablo, compañero de secundaria en el colegio nacional antes citado lo recuerda así: “Con el gordo Pagés me tocó compartir tribuna y avalancha con él, en la cancha de Rácing, en aquel histórico partido donde Chacarita le ganó 4 a 1 a River y salió campeón metropolitano. ‘Y dale Chaca lará, y dale Chaca, lará” me retumbó en la cabeza por semanas. Él nos contaba en el entretiempo haber estado en la famosa marcha de Luther King sobre Washington. Su nivel de cultura política, al igual que el de Carlitos Ocampo (ver su registro) era pasmosamente elevado. Aquellos dos debían ser los primeros y por mucho tiempo únicos peronistas de la promoción y del cole”.