militantes del peronismo revolucionario uno por uno

TRAJTEMBERG, Mirta Edith

“Angelita” en la militancia. “Edy” para sus dos hermanas y sus padres. Nació el 16 de abril de 1948 en La Plata y su familia se mudó a Buenos Aires cuando ella tenía 12 años. Fue la segunda de tres hermanas. Tenía la doble nacionalidad argentino-holandesa. Cursó el secundario en la Escuela Normal Superior N° 1 “Presidente Roque Sáenz Peña” en el barrio de Recoleta. Desde adolescente mostró sensibilidad por los más necesitados y una disposición a rebelarse ante las injusticias. Estudió Sociología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y se graduó, más nunca ejerció su profesión. También trabajó en un puesto de la Plaza Francia en pleno barrio Norte de Capital Federal, donde ayudó a organizar a los artesanos contra la prepotencia municipal. Militaba en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) revelando dotes de entrega y pasión por partes iguales. Se sumó a Montoneros. Le gustaba tocar la guitarra y cantar, además de componer cuando el tiempo lo permitía. Precisamente una vez hizo una canción en homenaje a Evita, parte de cuya letra decía: “Evita Perón te quedaste guardada en el alma de tu pueblo / Evita Perón tu recuerdo no es silencio muerto”. Su hermana, amiga y compañera del Normal Nº 1 recuerda aún con emoción cuando debieron más adelante en la vida, separarse para siempre debido a la militancia de Mirta: “Me acuerdo de nuestra despedida, caminando juntas, las dos tristes por no poder seguir nuestros caminos sin distanciarnos. Ella me dijo que su familia ahora eran los compañeros… Yo salí del país y nunca más la ví. Nadie en nuestra familia acompañó de cerca su vida después que ella entró en la clandestinidad (…) No se quien eligió el nombre de Ángela o Angelita para ella ¡pero siento que le cae tan bien! Su rostro era siempre profundamente angelical mientras que su epíritu era determinado y guerrero. Parecía frágil por ser flaquita y longilínea como una primavera de Boticelli, pero de jeans, camiseta, cabello largo y suelto, siempre lista para los llamados de la vida, para poner las manos en la masa, defendiendo sus ideales con determinación total. ‘Edy’ perdió la vida y yo perdí a la hermana y amiga con quien no pude vivir todo lo que quisiera haber vivido a su lado”.  Vivía en Sarmiento 3009, 6º piso, barrio de Balvanera, Capital Federal. A la edad de 29 años fue secuestrada-desaparecida durante el mes de noviembre de 1977. Fue vista en los CCD Club Atlético, El Banco y ESMA antes de su asesinato. Desde 1976 trabajaba como obrera en una fábrica en Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires.