militantes del peronismo revolucionario uno por uno

TEJADA, Miguel Beato.

“Salvador Moreno”. Sanjuanino de Jáchal donde nació, se presume, en 1905. Con su mujer, Paloma, tuvo cuatro hijos. Datos tomados de “El Peronismo en sus Fuentes” que dirige Darío Pulfer. “Al calor del peronismo logra cierto posicionamiento –publica ‘Ritmos de la Nueva Argentina’ en 1952-, unido a su rol político como diputado nacional y su participación  en las organizaciones gremiales de escritores promovidas desde la gestión oficial. Sus actuaciones en diarios (escribe en el suplemento de ‘La Prensa’ bajo control cegetista), la poesía (es incluido en la ‘Antología de la Revolución Justicialista’ de Monti del año 1954), la diputación (electo por su provincia en 1951) y en el sindicato de escritores (militaba en este espacio junto a Cascella, Chávez y otros) lo colocan en un lugar sensible ante el golpe militar de 1955. En tiempos de la ‘Revolución Libertadora’ pende sobre su persona la ‘captura recomendada’ por su condición de ex diputado nacional por el Partido Peronista. Cambia de nombre, actúa en la clandestinidad, vinculándose a grupos sindicales (Amado Olmos será su gran amigo) y políticos de la Resistencia Peronista y continúa con su escritura poética sin poder publicar orgánicamente. Por ese tiempo sus versos salen en publicaciones de los diversos grupos ‘resistentes’ y lleva los poemas en su bolso para compartir en reuniones y encuentros. En 1966 edita ‘Canto a las Malvinas Argentinas’ reivindicando el Operativo Cóndor  (que lleva adelante Dardo Cabo y otros compañeros). De esa misma época es ‘Canciones para la gente de trabajo’. Organiza junto a Pavón Pereyra y Maruca Carrasco, una Asociación de Escritores MAPA (Mensaje Argentino para el Pueblo Argentino) y ofrecen su su presidencia honoraria a Perón, recibiendo una elogiosa carta del Líder exiliado. Para inicios de los ’70 tiene reunido material para diez libros testimoniales de los tiempos difíciles por los que había transitado. En 1972, publica, bajo los auspicios de FATSA (Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina), el primero de ellos, en el que presenta ‘la resistencia’ desde la experiencia del movimiento obrero. Se titula ‘Martín Fierro y nosotros los trabajadores argentinos’ en el que narra ‘…las luchas del movimiento obrero y su heroica resistencia frente a la entrega’. En su texto hace el relato autobiográfico de los duros años de la proscripción. También reseña los vínculos construidos en esos años con el dirigente sindical Amado Olmos. En el año 1973, al regreso del peronismo al gobierno, publica sus poemas de los años 1955-1957 con el título de ‘Captura recomenda’. Precisamente de ese período aciago para la patria y los peronistas, cuenta Tejada: ‘También nosotros, en 1955 tuvimos que cambiar de nombres, ocultar nuestra identidad, hablar por señas como los sordomudos. La delación era la industria más poderosa que había levantado la Libertadora. La ciudad tenía orejas enormes y los que andábamos por las calles no podíamos decir nuestros nombres pues todos teníamos captura recomendada y el país entero estaba a las órdenes del Poder Ejecutivo. Y entonces para escapar a la captura, para burlar a la policía y para guardar nuestro secreto, todos los que andábamos en la lucha cambiamos de nombre como los cuatro jinetes de la epopeya’”. Tejada será conocido como Salvador Moreno: “Porque cuando ya la policía estaba a las puertas de mi casa, un vecino y amigo, Adolfo Romano, me entregó una llave y un plano de una casita que tenía en Moreno y me dijo ‘Váyase, váyase; allí cerca hay un amigo que se llama Adolfo Rallo…Allí la pasará bien; no se entregue a estos degenerados…’ Y tenía razón Romano; me fui a Moreno y Moreno me salvó; de ahí mi nombre de clandestinidad, Salvador Moreno”. Se desconoce la fecha del fallecimiento de Miguel Beato Tejada un resistente más a la oligarquía y sus planes de sometimiento a la clase trabajadora en nuestro país.