militantes del peronismo revolucionario uno por uno

TONINETTI, Daniel Alberto.

“Pelado”. Nació en la localidad cordobesa de El Fortín y parte de su adolescencia la pasó en la ciudad de Santa Fe, pero antes de cumplir los 20 años se mudó a Río Gallegos. Como debía terminar su secundario, se anotó en un colegio comercial nocturno, el “Manuel Belgrano”, donde por su dedicación, empeño y notas fue designado abanderado. Paralelamente comenzó a trabajar en la Municipalidad y a militar en la Juventud Peronista (JP), organizando actividades sociales en los barrios carenciados que rodean la capital santacruceña. También formó y dirigió el conjunto de danzas folclóricas de la Dirección de Cultura provincial. En 1976, perseguido por los militares que dieron el golpe de Estado, se mudo a La Plata, provincia de Buenos Aires. Digamos que salió de “Guatemala” y se metió en “Guatepeor”. Un grupo de tareas lo secuestró en esa ciudad de las diagonales un 18 de mayo de 1976 y sigue “desaparecido”. Tenía 25 años y su cuerpo nunca apareció. Precisamente por esa kafkiana razón, la Comisión de Toponimia Urbana santacruceña, rechazó un proyecto de un grupo de concejales radicales, para que una calle llevara su nombre: porque estaba “desaparecido”, pero no constaba que hubiera sido “asesinado” y hasta quizás el causante “había cambiado su identidad para iniciar otra vida en otro lugar”, según la óptica particular de la comisión antes citada. De nada valieron los argumentos de que el caso de Daniel Toninetti había dado lugar al legajo 05091 del Informe de la Conadep. Los pibes de la zona fueron más prácticos y directos. En el 2004 impusieron con el nombre de “Daniel Toninetti” la sala de informática del instituto educativo donde este había estudiado en Río Gallegos, en un acto donde estuvo presente el Dr. Néstor Kirchner, por entonces, presidente de los argentinos.