militantes del peronismo revolucionario uno por uno

TORRENT, Jorge Alberto.

El “Canario” Torrent nació en Zapala, provincia de Neuquén, el 6 de marzo de 1953. Vivió con su abuela paterna (en Pergamino, provincia de Buenos Aires) al quedar huérfano de madre luego de un accidente automovilístico. Jugaba al fútbol en Banco Provincia de esa localidad y tocaba bien la guitarra, gustándole mucho el folclore en general y Los Gatos (“La Balsa”) en particular. Su prima María Beatriz Torrent lo recuerda con ella, bailando el “Pata Pata” de Mirian Makiba en los “asaltos” que se organizaban en casas de vecinos. En la Facultad (estudiaba Abogacía en la UNL) también le daba a la viola, pero con otro tipo de canciones, entre las cuales sobresalía “El Oso” de Moris. Soltero y estudiante, a la edad de 24 años, fue secuestrado-desaparecido en la vía pública (Capital Federal) el 18 de agosto de 1976, en Corrientes y Callao a las 11 horas, por personal policial uniformado que lo metió en un patrullero. Militaba en el peronismo revolucionario, en la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Lo de “Canario” viene por el lado de que era bajito, flaco y menudo, de sonrisa picarona y un andar de pájaro, a los saltitos. Era rubio y de ojos celestes. Fue visto en el CCCD ESMA antes de su asesinato. Quien lo conoció (Julio Banfi) asegura que “su sensibilidad hacia el prójimo lo lleva de ser un chico mimado por su abuela, con todos los gustos cumplidos, a pasar a llevar una vida de despojo, dedicada hacia los demás, hasta el punto de dar su vida”. Un amigo de barrio y militancia, Leonardo Della Valle, suma su recuerdo: “Al ‘Canario’ Torrent le asustaban los tipos que se las sabían todas, a los que este mundo les venía bien; estaba más cerca de los negros, los gordos, los de barrio adentro; él era cariñoso, pero dismulaba”. El 10 de agosto de 2018 se puso una baldosa en su memoria en el Colegio Nacional de Pergamino, donde fue alumno secundario.