militantes del peronismo revolucionario uno por uno

TROTTA, María Teresa.

“La Petisa”, “Ana”, “Teresita” ó “Tere”. Nacida el 14 de julio de 1950 en provincia de Buenos Aires. Como catequista participó del grupo de la Iglesia de la Medalla Milagrosa de Merlo, provincia de Buenos Aires. En 1974, nació su primera hija, Verónica. Militante de Juventud Peronista y Montoneros en la zona Oeste del GBA. Secuestrada-desaparecida el 28 de febrero de 1977, también en Merlo, provincia de Buenos Aires. Fue vista en dos campos de concentración antes de asesinato. Parió una beba en cautiverio en el Hospital Militar de Campo de Mayo, que fue robada por sus captores. La hija fue recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo, en julio de 2008. Había sido otro caso de adopción a través del Movimiento Familiar Cristiano que –aparentemente- durante la última dictadura militar, entregaba niños en adopción sin investigar el paradero de sus familias. El papá, Roberto Castelli (ver su registro) también está desaparecido. En los juicios que se llevan a cabo en el primer trimestre de 2010, Verónica Castelli se expresa así: “Esperamos muchos años para que la Justicia nos escuche. Más que esperamos, peleamos. Si bien se que la prueba concreta la van a dar los ex detenidos del ‘Vesubio’ que han trabajado todos estos años sobre la memoria, para mí es importante transmitirle al Tribunal las consecuencias sobre mi vida y las de mis compañeros que tuvieron los actos que estas personas (secuestradores, verdugos) cometieron. Ellos no son culpables solamente de lo que hicieron con mis padres, sino también de la vida que me dejaron, de lo que le pasó a mi hermana. Son las consecuencias personales, más allá de las consecuencias económicas, políticas y culturales que tuvo para la sociedad toda. Lo que me hicieron a mí, no me lo hicieron sólo y únicamente en un día”, cuenta.