militantes del peronismo revolucionario uno por uno

VILLAR, Guillermo.

16 de febrero de 2008. Fallece víctima de un derrame cerebral. “Se fue uno de los nuestros. La muerte del compañero Guillermo Villar significa una enorme e irremplazable pérdida para el Movimiento Villero de la Capital Federal. El querido “Flaco Guillermo” de la Villa 21 de Barracas era un tenaz luchador lleno de convicciones y con una sólida formación ideológica. Un dirigente que supo lo que fue la persecución política, que fue coherente hasta el final y que empezó su vida como la terminó: trabajando, amando, sufriendo, construyendo entre los más pobres. En su Villa tuvo que luchar con denuedo contra el atraso, el olvido y la incomprensión muchas veces de propios y ajenos. Pedimos que ahora desde el cielo ó desde alguna estrella donde éste, nos ayude a cumplir el sueño que lo desvelaba y que era la transformación definitiva de la Villa 21 en un barrio digno en el que se mereciera compartir la vida. La Federación de Tierra y Vivienda (FTV) honrará siempre tu memoria e imitará tu ejemplo de constructor de una Argentina justa, libre y soberana. Hasta la victoria siempre. Patria o Muerte. Venceremos”. Firma Luis Ángel D’Elía presidente de la FTV. Villar fue un dirigente natural de aquella Villa que bregó para que sus habitantes lograran la propiedad de las tierras ubicadas en Iriarte y Luna, del barrio de Barracas. Fundó la mutual “Flor de Ceibo” y la radio vecinal “Sapucay”, creando desde la primera, polideportivos, más de 400 viviendas, plazas, escuelas y un centro de salud con el apoyo del entonces jefe del Gobierno porteño Aníbal Ibarra. En agosto de 2006, cuando estaba por participar de un acto en la villa junto al entonces presidente Néstor Kirchner, Villar fue apuñalado por la espalda salvando su vida de milagro. En su juventud había sido futbolista y llegó a jugar en la primera división de San Lorenzo pero una crónica lesión de rodilla lo alejó de los campos de juego. En los ’70 militó en el Movimiento Villero Peronista (MVP). Tiempo antes había llegado con su familia a Buenos Aires ya que su padre era perseguido por el dictador paraguayo Alfredo Stroessner.