militantes del peronismo revolucionario uno por uno

VÁZQUEZ, Norberto José.

Caído Perón en 1955 por el golpe cívico-militar de raigambre gorila y elitista, desde el poder se orquestó una despiadada persecución al movimiento obrero organizado. Fusilamientos y cárceles, despidos y persecuciones estuvieron a la orden del día. En ese contexto una nueva camada de jóvenes dirigentes se sumó a la Resistencia Peronista. Vázquez, obrero del frigorífico “La Negra” y dirigente del sindicato de la Carne, por sus aptitudes políticas y su entrega por la “causa”, rápidamente captó la atención del mismísimo Perón que le envió una carta fechada en San Sebastián, España, el 17 de julio de 1963 y donde resaltó la actitud que había tenido este joven dirigente gremial, al ponerse al frente de los reclamos de los trabajadores y ser represaliado por la patronal y el gobierno durante el último conflicto en el gremio de la carne. Su actitud fue de enfrentamiento y marcó la diferencia con otros sindicalistas del mismo gremio que tan burócratas como vandoristas en su esencia, trataron de acordar y negociar desde un principio a costa de sus propios representados (Escalada, Cardoso, Reche y otros). Norberto perteneció a la dirección de la Regional Avellaneda de la CGT y a la Mesa Coordinadora de las 62 Organizaciones Peronistas. Dio a conocer sus puntos de vista en diarios de la Resistencia como “Descartes” y “Compañero”. Sobre las elecciones que ganó el Peronismo el 18 de marzo de 1962 y que no fue reconocida por el sistema, fue claro: “No creo en la salida electoral, porque la oligarquía jamás cederá el poder legalmente, es decir  dentro de las normas constitucionales que permite la renovación de autoridades a través de elecciones. Además el 18 de marzo pasado cumplió una etapa decisiva en la lucha popular. Hasta entonces las elecciones que realizó la oligarquía, con sus fraudes patrióticos, era el recurso seudo-legal que todavía toleraban, pero el 18 de marzo quebradas las posibilidades del fraude por la movilización popular, los obligó a desconocer el veredicto del pueblo, destruyendo con ello el mito democrático y legalista que pretendían revestir  todas sus actitudes. Para los que aún dudaban de las verdaderas intenciones de la reacción, pienso que ha sido suficiente la lección recibida. La oligarquía no admitirá derrotas electorales mientras controle los resortes del poder, por lo que considero que el único camino expedito para el movimiento popular, es la toma del poder por la acción revolucionaria de las masas y esta afirmación tiene validez esté proscripto o no el Peronismo”. Vázquez estuvo ligado en su pensamiento político a John William Cooke y es muy factible que haya formado parte de Acción Revolucionaria Peronista (ARP) en aquellos años.