militantes del peronismo revolucionario uno por uno

VON WERNICH, Haydeé Leonor.

Pero para toda la militancia peronista fue siempre “Leonor Troxler” ya que fue la esposa y compañera en vida de Julio Troxler, un “bronce” de la Resistencia Peronista fusilado luego por la Triple A en septiembre de 1974 (ver su registro). Su apellido Von Wernich lamentablemente era el mismo que el de un cura genocida participante en la última dictadura cívico-militar (Christian Von Wernich capellán de la policía bonaerense) que ahora tiene perpetua encima. Como bien decía Leonor: “Somos parientes con el mamarracho ese. Su abuelo y el mío eran hermanos; nosotros somos primos, pero nunca tuvimos trato, por suerte ¡Y lo que he luchado contra ese desgraciado!”. Esta compañera nació el 5 de noviembre de 1919 (el mismo año que Evita Perón) y falleció el 11 de mayo de 2021 a la edad de 101 años. Era hija de Dora Ponce de León (maestra) y de Federico, un padre ausente desde cuando ella cumplió 4 años. Se recibió de maestra en Córdoba, pero nunca ejerció. Eso sí, alfabetizó en villas junto a Carmen “Chata” Carrillo, hija del mayor médico sanitarista que tuvo la Argentina, de nombre Ramón. Fue una militante incansable de la Causa Peronista. Durante el primer gobierno de Perón, militó activamente en el Partido Peronista Femenino en Vicente López, provincia de Buenos Aires, en una agrupación de nombre premonitorio: “Montoneras de Perón”. También fue una partícipe más de la mítica Resistencia Peronista donde se la vio ligada en el pensamiento y la acción con hombre de la talla de Andrés Framini, Juan José Hernández Arregui y Raimundo Ongaro. Ella como tantos otros, sufrió allanamientos en su domicilio y persecuciones. Al relacionarse con los presos políticos de la cárcel de Olmos conoció a John William Cooke  y al antes mencionado Julio Troxler con el cual uniría su vida. Lo cuenta así: “A Julito lo conocí en la cárcel de Olmos. Nosotros teníamos un grupo de compañeras con las que visitábamos a los detenidos políticos que estaban solos. Un día al visitar a Cooke, él me dijo que había compañeros que no tenían familiares y entonces a mí me pusieron como visitante de uno de ellos. Ahí lo conocí. Lo sacaron del pabellón, lo trajeron a un salón y conversamos un rato”, recuerda. Por entonces Leonor ya habitaba la casa que luego compartirían en la calle Julio Argentino Roca 1444 de Vicente López, la misma que ahora quieren renombrar como Julio Troxler  y sacar de allí el nombre del “conquistador del desierto” impuesto por la oligarquía. Ya la segunda vez que lo vio a Troxler fue en su casa. Sigue rememorando: “La situación era comprometida. Julito y sus compañeros estaban clandestinos y las familias los acogíamos en nuestras casas. A mí me tocó recibirlo y empezamos a tener más intimidad, hasta que finalmente formalizamos”. No por ello descuidó su pasión militante y comenzó a frecuentar trato y acciones comunes de lucha con el mencionado Cooke, Envar “Cacho” El Kadri y Gustavo Rearte. Una vez asesinado su marido, aclara, “Seguí luchando más todavía, pero siempre en forma clandestina. Cuando lo mataron a  Julito perdí la voz por un tiempo. Dicen que siempre que pasa algo grave el cuerpo lo sufre de distintas maneras”. A partir de 1988 se fue a vivir a Paraná, capital de la provincia de Entre Ríos, junto a sus familiares más queridos, pero siempre dispuesta para dar una mano en toda actividad peronista que lo amerite. Diego Fernández militante peronista ligado a la cultura en aquella ciudad entrerriana, con otros compañeros la homenajeó públicamente como motivo de un nuevo aniversario del 17 de noviembre; fue en el año 2011. También la rodearon de afecto y cariño, en otras oportunidades,  el ex gobernador provincial peronista Sergio Uribarri (en aquel mismo 2011) y la ex presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner (2010, en la localidad de San Pedro, provincia de Buenos Aires) cuando rompió el cerco protocolar y se abrazó con ella con motivo de los actos por un nuevo aniversario de la Vuelta de Obligado. En aquel hecho histórico y en la vida de Leonor, el enemigo fue el mismo y tuvo el mismo nombre: Oligarquía &Imperialismo.