militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BERROETA, Enrique Osvaldo

 

 

De familia vasca y peronista, nacido el 12 de mayo de 1953. Hizo el secundario en el Colegio Nacional “Juan Martín de Pueyrredón” (barrio de San Telmo). Allí Enrique y otros compañeros fundaron Acción Revolucionaria Estudiantil Nacional (AREN) que luego fue parte del Movimiento de Acción Secundaria (MAS) que concluyó a su vez más tarde, conformando la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Se integró a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y luego a Descamisados. Padre de trillizas y de otra nena de una anterior unión. Su esposa Julia lo recuerda “flaquísimo, pero se comía todo; le encantaban las milanesas y las pastas: ravioles y ñoquis eran sus preferidos”. Conocido y querido por sus allegados, usaba variados sobrenombres: Keny, Polo, Tango, Pajarito. Militante de la Unidad Básica “Patria Grande” en el barrio de Monserrat y luego responsable de la Unidad Básica “Descamisados de La Boca” ubicada en esa barriada xeneixe. Delegado de los trabajadores municipales. “Era un vasco étnico, pero absolutamente criollo” destaca su amigo Juan. Fumaba pipa y cigarrillos negros; “se levantaba temprano a escuchar ‘La Peña del Camionero’, un programa radial donde pasaban folclore, tango y daban el estado de las rutas viales”. Fiel al lema “Primero la Patria, después el Movimiento y por último los hombres” cedió a la organización Montoneros de la que formaba parte, la renoleta roja que había comprado para moverse con sus hijos. Secuestrado por la Fuerza Aérea el 9 de mayo de 1977 junto a su compañera Julia que luego fue liberada. Visto por última vez en la ESMA antes de su asesinato. Sobrevivientes de la misma lo recuerdan jugando ajedrez a escondidas con el “Tano” Cigliutti cuando la guardia no se daba cuenta. Sus habitáculos estaban enfrentados y se pasaban las jugadas como los sordomudos, expresándose con las manos y movían las piezas de miga de pan sobre tableros de papel. Fue “trasladado” entre febrero y marzo de 1978.