militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BIANCHI, Manuel

Nació el 16 de marzo de 1918. Trabajó en el Frigorífico Armour en la sección Embalaje, allí conoció y se caso con una jovencita –Juana Hernández- que trabajaba en la sección Salchichería. Para septiembre de 1944 deja el frigorífico y buscando nuevos horizontes laborales, comienza a trabajar en Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). Los hechos acaecidos el  17 de octubre de 1945 y sus días anteriores, lo encuentra con 27 años, junto a sus compañeros Juan Antonio Collazo y Horacio Haramboure, organizando y poniendo en pie de guerra a la localidad bonaerense y proletaria de Ensenada. “Primera Página” un boletín de ese municipio cuenta que “miles de trabajadores ensenadenses provenientes de YPF, los frigoríficos del puerto y otras empresas medianas de nuestra ciudad, comenzaron a concentrarse en la histórica Plaza Belgrano para luego iniciar la marcha por la calle La Merced hasta la que hoy se denomina avenida Horacio Cestino, y por ella hasta La Plata”. En su libro “El 45” Félix Luna también pone su mira en los trabajadores de Berisso y Ensenada, en aquella magna fecha: “En La Plata un grupo de muchachones entró en una empresa de pompas fúnebres y obligó a que les entregaran un ataúd. Después salieron con algaraza a enterrar simbólicamente sus aborrecimientos (…) Acaso también enterraban el olor hediondo de los frigoríficos, el capataz prepotente, el hambre de la lejana provincia de dónde habían llegado, las ollas populares de años anteriores, la desocupación, el comisario que no los había dejado votar… Allí marchaban ‘los muchachos peronistas’ -los verdaderos- enterrando un pasado odioso que creían haber liquidado para siempre”. Una vez Perón en el gobierno, Bianchi es nombrado en merecimiento a lo actuado en beneficio de su comunidad, como secretario del Honorable Senado de la Provincia de Buenos Aires (13-5-48) y menos de dos años más tarde (8-2-50), una Asamblea lo eligirá Presidente de la Comisión Directiva de la Universidad del Trabajo ‘Juan Domingo Perón’ ubicada en 1 y 32 de la ciudad de La Plata. Gracias al gobierno peronista, éste sacrificado trabajador argentino –como tantos otros- pudo acceder mediante un crédito, a su hogar propio en 1950. El golpe gorila del ’55 lo encontró conjuntamente con millares de trabajadores de la zona, tratando de defender al gobierno del General Perón. Una vez caído éste y marchado al exilio, los feroces y vengativos “comandos civiles” ayudados de fuerzas militares fueron a su casa con el fin de vejarlo y detenerlo. Escapó por los fondos junto a su mujer y sus tres hijos y el barrio lo escondió todo el tiempo que fue necesario. Es que cada uno ayudaba como podía, en esa gran epopeya popular que fue la Resistencia Peronista. Bianchi, clandestino, llega a Buenos Aires y para en casa de compañeros, pero el amor por su familia que quedó lejos, le juega una mala pasada y cuando está hablando por teléfono público con su mujer, es detenido y enviado a la cárcel de Olmos. Juana Hernández, mantiene a la familia instalando una vinería en el garaje de su propia casa; los vecinos solidariamente empiezan a comprarle a ella. Una vez en libertad, Manuel Bianchi siguió militando en el Peronismo. En las elecciones de 1965 fue elegido diputado nacional por el voto de sus conciudadanos. El golpe de Onganía (1966) cortó abruptamente con ese mandato popular. Como siempre siguió en la lucha. Tuvo suerte en no “desaparecer” con la última dictadura cívico-militar que padecimos. Recuperada la democracia, colaboró con el gobierno de Antonio Cafiero en la provincia de Buenos Aires. Además, un 17 de noviembre de 1996 –Día de la Militancia Peronista- el Partido Justicialista de su querida Ensenada, lo distinguió con un diploma que firmaron las primeras figuras públicas partidarias de la zona, recordando que “la historia de aquel 17 de octubre de 1945, que marcó el nacimiento del peronismo, se escribió en gran medida con tinta ensenadense de la más alta calidad y por eso el nombre de nuestra ciudad jamás podrá borrarse de sus páginas gloriosas”, gracias a militantes de la talla de Manuel Bianchi. Este compañero falleció el 4 de enero del año 2001.