militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BIÉ, Víctor Jorge

 

“Mingo”. “Pocho”. “Raúl”. “Inri” por el flaco crucificado. Nació el 30 de mayo de 1946 en San Francisco, Córdoba. Fue el mayor de tres hermanos. En 1964 ingresó al Doctorado en Ciencias Geológicas. Era un tipo buen mozo y divertido. Jugando al rugby se fisuró la mandíbula. Estudió en el Liceo Militar General San Martín de donde lo echaron. Luego estudió Agronomía en Casilda y se recibió de Ingeniero Agrónomo, especialista en ganadería en 1968. También sentía gran pasión por los caballos. En su juventud viaja por Venezuela, Bolivía y Brasil. En Tartagal, Salta, convive con una comunidad indígena chiriguana en el marco del MAJNU (Movimiento Argentino de Juventud por Naciones Unidas). “El proyecto consistía en trabajar ayudando a ese pueblo originario a realizar sus propias viviendas y apoyar su organización. Esta experiencia al principio, fue muy bien recibida por las autoridades dictatoriales de Salta, pero terminó con la expulsión del grupo por la gendarmería, por indicación del cura franciscano a cargo de la reserva, resentido porque los jóvenes alentaban la independencia de los pobladores, haciendo que se desprendieran de la tutela del sacerdote y de los gendarmes, con lo que además rompían el negocio que estos hacían. Los sacaron a punta de fusil, los pusieron en el tren y los devolvieron prontamente a sus lugares, lo que hizo que muchos de esos jóvenes a partir de esa experiencia se incorporaran activamente a la vida política” analiza Pancho, compañero de militancia posterior.  En 1970 comienza su militancia en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en Rosario, siendo miembro del grupo fundador de la misma en la zona. Por la misma razón luego se muda a Santa Fe. El pequeño grupo inicial debido a sus esfuerzos se triplicó, y evidentemente su capacidad ayudó a consolidar a aquel. Hay quien lo recuerda como un tipo siempre bien predispuesto, generoso, alegre, participativo, inquieto y muy dispuesto a acelerar los tiempos costara lo que costara. Convencido de su peronismo, a Perón lo nombraba con el sobrenombre de “Tata”. El 16 de agosto de 1971 se casa con Gogó (Maria de las Mercedes). Le dirá en una de sus cartas: “Tengo un fin, una meta bien determinada y estoy tan seguro de ello que no dudo un instante en arriesgar la vida. Porque nunca puede cerrar los ojos el que vio la luz y los que la vieron se dividen en dos bandos: los que luchan y los que lloran”, parafraseando al libro de Jorge Ricardo Masetti. Sufre cárcel durante la dictadura de Lanusse en Rawson. Es liberado por la amnistía del gobierno peronista de Cámpora el 25 de mayo de 1973. El 7 de septiembre de 1974 nace su única hija: Tania Florencia Mercedes Bié. Luego de la unificación de las organizaciones y ya como montonero militó en Catamarca, Rosario, Córdoba y por último en zona Oeste de Gran Buenos Aires ocupando diversos cargos de conducción. Fue secuestrado-desaparecido en un día impreciso de enero de 1977 en San Justo, partido de La Matanza. Otra versión: el libro de Sebastián Miranda titulado “Cronología del terror en la Argentina. Los ataques de la guerrilla 1873-2007” da como fecha de ‘abatido” el 30/1/77 en aquel lugar y lo identifica como quien tomó parte del ‘secuestro y asesinato del cónsul de los EE.UU. en Córdoba John Patrick Egan’. El cuerpo de Víctor Jorge Bié nunca fue entregado a sus familiares aunque el hecho figuró en los diarios bajo la forma de un comunicado militar. Pancho, el compañero de militancia antes citado, asegura que Bié era un personaje de historieta humorística, un personaje salido de la revista cordobesa “Hortensia” aunque sospecha que Bié era anterior a “Hortensia” pareciendo así que la revista se había inspirado en él para retratar al cordobés medio. ¡Vamos Negrazón todavía…!