militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BIRUTES, Graciela Esther

Tenía 18 años, estudiaba el secundario de noche y trabajaba de día en la multinacional norteamericana General Electric. Allí estaba marcada por dos razones. La primera era, porque salía en pareja con otro chico de la fábrica, de nombre Carlos que todos sabían militaba en la Juventud Peronista. La segunda razón y más fuerte, se debía a que era una mina rebelde que no se dejaba basurear por los patrones, pese a que tenía que hacerse cargo del sustento de sus padres, ya que uno de ellos era ciego y el otro padecía cáncer. Uno de sus pasatiempos más preciados era escuchar las canciones de amor de Sergio Denis. Fue secuestrada-desaparecida, con 20 años de edad, el 7 de septiembre de 1977 en Llavallol, provincia de Buenos Aires.