militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BORRO, Sebastián

Porteño, nacido en 1921. Fue uno de los hombres que construyó la historia del Movimiento Peronista, la Resistencia y el sindicalismo más combativo. Estuvo en Plaza de Mayo aquel inolvidable 17 de Octubre de 1945. Y defendió al gobierno nacional y popular del General Perón el día de los bombardeos a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955. Obrero del gremio de la Carne, condujo la huelga y ocupación del Frigorífico “Lisandro de la Torre” (antes “Juan Perón”)  por parte de los trabajadores, en contra de su privatización en enero de 1959. Fue esa, una de las páginas más gloriosas de la Resistencia Peronista, desde el mismo momento en que la lucha desigual entre obreros por un lado y policías y ejército con tanques por el otro, se expandió por todo el barrio de Mataderos y zonas aledañas al grito de ¡Patria Sí, Colonia, No!”. Busquet Serra, presidente de la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP), un organismo que nucleaba a la oligarquía terrateniente, le hizo saber a Borro y demás gremialistas que disponía de 25 millones de pesos para “negociar”: lo mandaron al carajo. El 15 de enero de ese año fue detenido y cesanteado. Fue fundador de las “62 Organizaciones Peronistas” y allí desempeñó un cargo hasta 1962. Ese año fue elegido diputado porteño por la Unión Popular (UP), partido improvisado con el que se presentaba a elecciones el peronismo proscripto: en su barrio de Mataderos duplicó en votos al caudillo radical de la zona, Don “Pancho” Rabanal. Pero no pudo asumir porque las elecciones fueron anuladas por decreto. Al menos, tres veces, se entrevistó con Perón en España. Ser consecuente con las banderas peronistas le produjo innumerables problemas que afrontó con dignidad: “Mis hijos corrieron la ‘coneja’, porque durante años tuvieron a su padre en la cárcel del sur del país y veían después, que cada trabajo que podía conseguir, lo podía perder a los 2 ó 3 meses por mis antecedentes sindicales. De mis 12 hermanos, siete eran varones; en 1956, seis trabajábamos en el frigorífico (el antes mencionado “Lisandro de la Torre”) y quedamos cesanteados; el otro era bancario y un mes después que nosotros también fue a la calle. Después que fui electo diputado en 1962, también quedé en la vía y un dirigente sindical, para humillarme, me consiguió un trabajo para limpiar pisos en la Italo (Compañía Argentina de Electricidad) y me fui a limpiar pisos, porque más allá de lo que hubiese que hacer, yo siempre seguí siendo un peronista de alma, leal, que no iba a traicionar jamás”. Mi querido y admirado amigo Sebastián Borro con quien compartí mesas de divulgación y concientización del rol que tuvo el peronismo en nuestra historia nacional, falleció a la edad de 83 años, el 16 de julio de 2005.