militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BRUGO MARCÓ, Gerardo María

“Gaucho”. Nació en Paraná, Entre Ríos, el 9 de noviembre de 1940 en el seno de una familia de larga tradición católica. Hizo el primario en el Colegio “La Salle” de Paraná. Toda su secundaria la vivió como alumno pupilo; primero en Esperanza (Santa Fe. Curas alemanes) y luego en Buenos Aires en el colegio “San José” donde egresó con excelentes notas. Durante su adolescencia ganó variados premios en natación en su provincia natal y luego representando a ésta en torneos interprovinciales; fanático de este deporte, llegó a nadar en las aguas heladas del Lago Argentino. Estudio hasta 3er. año de Ingeniería Química en Santa Fe.  Tuvo un paso por la provincia de Santa Cruz como empleado bancario. Militante de Juventud Peronista en aquella provincia sureña dio su apoyo a la gestión del gobernador Jorge Cepernic llevando adelante una auditoría en el Banco de Santa Cruz. Al cambiar los tiempos, perseguido se vino para Buenos Aires: trabajó como tornero en una fábrica, fue chofer de remises y taximetrero con auto propio. Aprovechó, para en 1977, recibirse de profesor de natación. Cuando se enteró que su hermana Nina en 1980, era buscada por los milicos se ofreció para sacarla clandestinamente al Brasil, junto con su esposo y sus dos pequeños hijos; cosa que así hizo efectivamente. Lo alertaron para que no se volviera a la Argentina. Desestimó la medida de precaución diciendo: “Algún proceso va a comenzar aquí contra la dictadura militar en cualquier momento, y yo quiero estar en él para contribuir al cambio en pos de una sociedad igualitaria”.  Secuestrado-desaparecido el 23 de marzo de 1981 en el trayecto de avenida Santa Fe y Serrano hasta su domicilio. El 16 de diciembre de 2006 se colocó una baldosa en el barrio de Palermo (Santa Fe y Borges) en su memoria; con tal motivo se reunieron familiares, amigos y militantes que lo conocieron. Sin excepción, todo lo que se recordó y tuvo como protagonista a Gerardo María, giró alrededor de su solidaridad, su gran capacidad para ayudar al prójimo y estar atento a satisfacer las necesidades del otro, siempre luchando por una patria justa, libre y soberana.