militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BURGOS, Juan Jacinto

 

Amante de la naturaleza y la vida salvaje era guardaparque en los majestuosos lagos del sur de nuestra patria. Militante de Juventud Peronista en Bariloche, provincia de Río Negro; y en tal sentido delegado y representante de la Regional VII de J.P. Conocido como “Ezequiel” en las filas montoneras. Abatido en un enfrentamiento en Mar del Plata, el 29 de julio de 1976: con un balazo en la cabeza, agonizando y luego de una intervención quirúrgica, los esbirros de Videla se lo llevaron con rumbo desconocido en un helicóptero militar. Actualmente en la sala “Rodolfo Walsh” de la U.B. barilochense hay una foto de él, como permanente homenaje a su entrega y compromiso por la causa peronista. En un nuevo aniversario de su secuestro, familiares, amigos y compañeros escribieron en “Pagina 12” estas sentidas líneas: A treinta y seis años de su desaparición con vida, continuamos reclamando justicia e información sobre el destino que se le dio a su persona. No descansaremos hasta la condena definitiva de la banda militar del Terrorismo de Estado y sus cómplices civiles, políticos y religiosos”. Eduardo Soares, sobreviviente al genocidio, rememora sobre Burgos en el mes de julio de 2017: “Ambos nos conocimos en Mar del Plata y militamos juntos en Montoneros. Juan había nacido en la provincia de Buenos Aires y empezado a militar casi de niño en los sectores más revolucionarios e intransigentes del Peronismo. Ya en 1958 fundó el ‘Comando Merlo’, una organización para enfrentar desde la absoluta clandestinidad el tristemente celebre Plan Conintes, de represión absoluta a la clase trabajadora. Fue impulsor de las famosas Cátedras Nacionales que permitió a cientos de jóvenes universitarios a abrazar la causa nacional, popular y revolucionaria. Periodista y escritor trabajó en la revista ‘Ateneo’ y el periódico ‘Noticias’, el órgano más masivo de Montoneros. Los años ’70 lo encuentran en la Patagonia ya con importantes responsabilidades organizativas y llega a ser secretario general de la Regional VII de Juventud Peronista, la estructura de masas de Montoneros, con responsabilidades en toda la Patagonia argentina, el territorio más extenso de nuestro país (…) Juan Jacinto Burgos fue sorprendido por una patrulla militar un 29 de julio de 1976 en la intersección de las calles Moreno y Olazábal en Mar del Plata; se enfrenta a tiros, seguramente con dignidad y con esa ‘soberbia’ montonera que ya se le notaba cuando lo llevaron detenido tres años antes, el 11 de noviembre de 1972 en Bariloche” (Muestra la foto de aquella detención que supo conseguir. Minutos antes Eduardo había hecho un comentario crítico sobre la supuesta “soberbia” Montonera siempre presente en sus acciones, según sus enemigos “gorilas” y de la “derecha peronista”). Sigue su relato: Muy malherido lo trasladan al hospital y de ahí el Ejército lo secuestra y jamás volvimos a saber de él. Nada salió de su boca, ni un compañero, ni material, cayó por su lado. Quizás tuvo suerte y su propia ‘soberbia’ lo ayudó a morir rápido o quizás esa característica le permitió soportar lo que haya sido, sin darle un solo dato al enemigo. Era un ‘viejo’ ya tenía 32 años y dos hijos –Facundo y Eva- a quienes alcancé a conocer antes de mi detención”.