militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BELLINGERI, Héctor Aníbal.

 

Nacido en La Plata el 30 de diciembre de 1931. De profesión tornero. En su familia le decían “Bochi” y sus compañeros de militancia “Imagen”, alias raro pero con una explicación muy convincente: cuenta Rolo Diez que Bellingeri “tenía una figura abundante, carácter jovial y bromista y un estilo de comerciante de clase media que respondía muy poco a la  idea que las mentadas ‘fuerzas de seguridad’ tenían sobre las características físicas y sociales de quienes asumían la necesidad de armarse para luchar por una causa… era una especie de cobertura natural para quienes se sentaban con él en un café o lo encontraban en una plaza. Ningún uniformado se ponía nervioso si se lo cruzaba en la calle. Tenía buena imagen. Y así nació el apodo”. Bellingeri fue hombre de la Resistencia e integrante de Juventud Peronista. Fue parte del comando “Felipe Vallese” que llevó adelante operaciones menores de enfrentamiento al régimen. Luego, con su creación, formó parte de la Guerrilla del Ejército Libertador (GEL) siendo detenido en 1971. Durante su estadía en la cárcel mostró sentimientos de camaradería y solidaridad con sus compañeros de infortunio que merecieron el reconocimiento unánime de sus pares. Salió con la amnistía del 25 de mayo de 1973. Dos años más tarde ya era parte como militante, del Partido Revolucionario de los Obreros Argentinos (PROA). Cuando se lo llevaron tenía 45 años. La fecha de su secuestro y desaparición no es para todos igual. El informe de la CONADEP-Nunca Más lo da como secuestrado en Avellaneda el 13 de junio de 1977. El libro de Gabriel Rot (“Itinerarios Revolucionarios…”) da como fecha de caída el 11 de junio de ese mismo año en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. Y un obituario de “Pagina 12” en su memoria, aparecido en el año 2004, da como fecha del secuestro sin especificar donde, el 12 de junio de 1977. En este último recordatorio impreso; su esposa, hijos, nietos, familiares y compañeros, recurren a la letra de una canción de los “Huerque Mapu” en su cantata montonera como modo de homenajearlo: “¡Vamos! Cantemos todos muy juntos. ¡Vamos! Luchemos todo mi pueblo: la v de viento, la v de vida, la v de valiente, la v de victoria que llegará”.