militantes del peronismo revolucionario uno por uno

BARTUCCI, Francisco

 

Su padre Carmelo, un italiano procedente de Reggio Calabria llegó en un barco a la “Argentina del futuro promisorio”, luego de la segunda guerra mundial. Un año y medio más tarde en 1948 desembarcó el resto de la familia. Don Carmelo consiguió trabajo en SEGBA (Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires) y ahí trabajó hasta que lo sorprendió la muerte en 1964. Su puesto laboral, con 17 años, lo tomó su hijo Francisco quien desarrolló una carrera dentro de la empresa que le valió el respeto de sus compañeros a punto tal que con el tiempo se transformó en un referente obligado de consultas y defensa contra las arbitrariedades de la patronal. El “Gordo Pancho” -como le decían en el barrio- Bartucci militó en la Juventud Peronista (JP) –siendo uno de sus fundadores en la zona-  y en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. También en Montoneros. El jueves 29 de julio de 1976 fue secuestrado por una patota armada a punta de pistola en la parada del colectivo 148 y nunca más apareció con vida. Al tiempo de su desaparición SEGBA lo despidió “por abandono de trabajo”. Su hermano Miguel lo recuerda a Francisco como “un tipo fuera de serie, bueno como pocos... se desvivía por su hogar, por su familia... para mí fue un tipo extraordinario.... un compañerazo...”. Francisco Bartucci en aquellos tiempos tenía una buena relación  con Luis Genoud ligado al mismo tiempo a la J.P. y a la Policía de la provincia de Buenos Aires donde ejercía como abogado. Ambos se hicieron amigos y cultivaron una relación de mucha confianza. “Después de que Pancho fue secuestrado y desaparecido, su hermana Nélida recordó que aquel le había dicho: ‘Si me pasa algo hablá con Luis que te va a ayudar’. Cuando acudió a él –según su declaración testimonial en el Juicio por la Verdad realizado en la ciudad de La Plata-  Nélida se sorprendió al comprender que el ‘compañero’ estaba en realidad interrogándola a ella delante del comisario, en lugar de brindarle apoyo, contención  y asesoramiento para encarar la situación”. (“Los pibes del Santa. Represión estudiantil en Florencio Varela” de R. Britez y N. Denza). Cabe recordar que Genoud llegó a ser juez de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y se desempeñó también como Secretario de Seguridad en la misma provincia durante el gobierno de Eduardo Duhalde (el malo) cuando sucedieron los asesinatos de Kosteki y Santillán en Puente Pueyrredón, el 26 de junio de 2002, luego de una inusitada represión policial.