militantes del peronismo revolucionario uno por uno

EL KADRI, ENVAR 15

EL KADRI, Envar

Mi querido amigo “Cacho”, seguramente el hermano que nunca tuve. Tal era el cariño y el respeto que yo guardaba por su persona. Nacido en Río IV, Córdoba, en el seno de una familia libanesa. Eso fue el 1° de mayo de 1941. Luego con la familia se muda a Ciudadela, en la provincia de Buenos Aires. “Mi padre salía con las valijas cargadas de cosas de mercería –botones, hilos, agujas- que iba vendiendo hasta que instaló un negocito. Como el era extranjero no hacía política, pero yo tuve la influencia de todo el medio ambiente en el cual me crié. Mis abuelos, mis tíos, eran todos peronistas... y para mí fue una cosa muy natural serlo; si éramos los únicos privilegiados en aquella época”.  Ex estudiante del Liceo Militar “General San Martín” abandona el mismo cuando cae Perón en 1955. Se suma a la Resistencia Peronista. En 1962 es condenado a prisión  por tenencia de armamentos y explosivos. Un año más tarde una amnistía del presidente Illia lo devuelve a la calle ... y a la lucha. Forma parte de la Juventud Revolucionaria Peronista (JRP) y del Movimiento Revolucionario Peronista (MRP). Fundador y participante del grupo de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) detenidos en Taco Ralo, Tucumán en 1968. Es liberado en 1973 con la amnistía del presidente Cámpora. Consigue trabajo bajo la gestión Puiggrós, en la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires (UNPBA), Facultad de Derecho, donde dirige la guardería infantil. Abogado laboralista. Con la última dictadura militar estuvo exiliado en París, Madrid y Beirut. Precisamente en esta ciudad árabe le pasó una de Ripley: fue secuestrado “por las dudas”, dos veces distintas, por fracciones armadas libanesas que creían que era un agente de los contrarios. Fue productor cinematográfico de tres excelentes películas como fueron: “El Exilio de Gardel”, “Sur” y “El Viaje” y productor discográfico independiente con “Milan Sur”. Aportó su testimonio militante al ser entrevistado para la película de David Blaustein, “Cazadores de Utopías”.  Escribió un interesante trabajo titulado: “Ernesto Guevara y el peronismo” donde aventaba tanta intensión aviesa de separar al “Che” del movimiento nacional. Y en tal sentido también hizo la película “Che Ernesto”. Falleció de un infarto en Jujuy, el 19 de julio de 1998.  Hoy en día, una placa lleva su nombre y su recuerdo, en uno de los laterales de la Plaza Flores, sobre la calle Artigas. Su mensaje suena claro y convincente para las generaciones venideras: “Perdimos, no pudimos hacer la revolución. Pero tuvimos, tenemos, tendremos razón en intentarlo. Y ganaremos cada vez que algún joven sepa que no todo se compra ni se vende, y sienta ganas de cambiar el mundo”.