militantes del peronismo revolucionario uno por uno

IMAZ GARZÓN MACEDA, María Marta Carlota

Aspirante montonera. Junto a su esposo Jorge Casoy y a Bernardo Levenson resistieron hasta quedar sin poder de fuego, el asalto a un departamento (Yatay 707. Piso 8. Dto. 33. Almagro) que ocupaban y que era el control de una central de comunicaciones de Montoneros en nuestra Capital y que servía para interferir la red policial con éxito. Fue el 19 de mayo de 1976. “Cuando (la comisión policial) quiso entrar, la maniobra fue advertida por sus ocupantes, especialmente por María que intentó evitarlo. En tanto ponía en guardia a sus compañeros, que respondieron con precarias armas a la orden de rendición buscando vender cara su muerte y no entregarse con vida –objetivo que cumplieron-, ella logró deslizarse al balcón del departamento que ocupaban y arrojar una granada que causó destrozos a un móvil policial y heridas a un oficial. De allí subió a la terraza del edificio, para pasar a un departamento lindero, y ya no teniendo escapatoria se parapetó en su interior, donde al querer activar una segunda granada fue ultimada por una ráfaga de ametralladora”. (“Héroes. Historias de la Argentina revolucionaria”. Gregorio Levenson – Ernesto Jauretche). Jorge Casoy y María Marta militaron en la Unidad Básica “Beto Simona” del barrio de Colegiales (Zabala y E. Martínez). Ella era miembro de una familia terrateniente de Córdoba; los acaudalados Garzón Maceda y sus padres tenían una mansión en el aristocrático barrio capitalino de Palermo Chico. Ella y su pareja siempre se movilizaban en un Citröen destartalado que manejaba Marta que para peor era muy miope.  Su amiga Estrella Pavioni la recuerda así: “Compartíamos el ejercicio de la docencia y ella se ufanaba de su prédica antiimperialista frente a sus alumnos y yo lo ponía en duda. ¿Cómo podés hacerlo enseñando dactilografía? Simplemente les dicto frases para que practiquen mecanografía, tales como: Donde el imperialismo divide para reinar, nosotros debemos estar unidos para no ser dominados”. Una baldosa colocada en la puerta del edificio donde cayeron combatiendo, allí en la calle Yatay, recuerda a estos tres militantes montoneros, desde el 18 de marzo de 2012.