militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MINA, Jorge Osmar.

Nacido en Santa Fe. Venía de una infancia complicada ya que su madre abandonó a la familia y su padre tuvo que hacerse cargo de todo. El “Tarta” Mina, comienza su militancia en la Juventud Peronista (JP), en el Barrio El Faro de Bánfield Oeste. Su compañero de militancia Mingo habla: “El Tarta –por razones obvias- era una de las personas mas queribles de la Juventud Peronista de Lomas de Zamora. Quienes lo conocieron coinciden en describirlo como un compañero alegre, mus simpático, de pocas palabras y mucha acción. Realmente le dolía el sufrimiento ajeno, lo vivía como propio. Sumamente solidario, se entregó por completo a la lucha de los más humildes. Dedicó su vida a tratar de llevar a cabo sus ideas: él era íntegro, vivía para militar”. Para 1975 ya es un cuadro combatiente del Ejército Montonero. Atentados al burócrata sindical Guerrero de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), a un capataz de la automotriz multinacional Chrysler, a un brigadier, a las concesionarias de automotores Fiat (Wilde), Mercedes Benz (Lanús) y Ford (Remedios de Escalada) lo tienen como protagonista. También participa en el copamiento de las estaciones ferroviarias de Villa Domínico y Sarandí. En 1976 se fuga de una “pinza” policial en Lanús. En 1977 es promovido a  subteniente de la secretaría militar de la Columna Sur en Montoneros. Ese mismo año, a cargo de un pelotón de combate, participa en el ataque a la comisaría Villa Barceló de Lanús y en acciones de propaganda armada, siendo la más importante, la colocación de un coche con explosivos en la residencia de un gerente de la ya mencionada multinacional Chrysler en Lomas de Zamora. Siempre en 1977, su grupo guerrillero de combate mata al gerente de la algodonera Lavallol, de apellido Arche. Y también ametralla el Barrio Residencial Miriñaque de Banfield: durante esta operación aparece un carro de asalto y un patrullero de la policía provincial, por lo que se sostiene un intenso tiroteo, con el saldo de tres “agentes del orden” muertos. También participa en la ejecución de un guardiacárcel en Lomas de Zamora, acusado de “verduguear” a los presos políticos. Finaliza ese año con otro tiroteo con la policía bonaerense, al sustraer un automóvil para usarlo en un posterior operativo. Ya en 1978, en el mes de febrero concurre a una cita con otro compañero de la organización, reunión cubierta por las fuerzas represivas, en las calles Garaboto y Salta del Barrio San José de Temperley, luego de un tiroteo, ambos montoneros logran fugarse. Al fin es secuestrado-desaparecido por las fuerzas de la antipatria, junto a su mujer (Ana Bossi. Ver su registro), el 10 de noviembre de 1978, a las 23 hs., en su domicilio de Castro Chaves 920, Monte Grande, provincia de Buenos Aires. Allí encontraron propaganda, material bibliográfico, granadas, una pistola, un equipo de RL TV y documentos personales adulterados a nombre de Miguel Spaciante. Otro compañero de militancia de sobrenombre “Comanche” recuerda que con el Tarta durante el ’77, ya en plena dictadura “seguíamos funcionando. Subíamos a los trenes y poníamos en las estaciones, obleas adhesivas que decían ‘Montoneros’ ó ‘Sabino Navarro’. En otra  oportunidad confiscamos un camión con pollos que dejamos en una villa para que fueran repartidos. El Tarta era un pibe muy querido, un personaje con una valentía sin igual, pura acción. Él no sabía que ya estaba encuadrado dentro de montoneros, así que cuando lo supo me abrazó y lloró. Me dijo ‘Así que eramos compañeros’… Fue la última vez que lo ví en Guillón. Luego a mí me secuestran antes del Mundial del ‘78”.