militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MOLINA, Julio César.

“El Gordo”. Nacido el 4 de junio de 1951. Alegre era el apellido de la madre (Aclaro esto para que no se confunda con otro registro que tengo, de otro compañero con el mismo nombre y apellido). Fue uno de los máximos referentes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Universidad de Lomas de Zamora. Montonero. Allá por 1973 se inscribió en Ciencias Sociales, lo que representó un mérito muy grande, ya que este pibe venía del seno de una familia humilde y laburadora de Bánfield. Su compañera de militancia Mónica Jatar, lo recuerda así: “Cuando ingresé a Sociales, en febrero de 1974, él dirigía la Agrupación. Fue mi máximo referente, por su humildad, su entrega total a la causa de la liberación, su preocupación constante por la construcción de una verdadera conducta militante en cada compañero. Era callado, taciturno, el de la palabra justa en el momento indicado, el del gesto tierno, el que tan solo con la mirada te transmitía confianza, valor. Su obsesión fue siempre darle un carácter nacional y popular a la universidad”. A principios de 1975, Molina encabezó la resistencia estudiantil a la intervención fascista de Oscar Ivanissevich sobre esa alta casa de estudios. Logró hacer hocicar a los secuaces de López Rega. Como no lo encontraban –ya durante la dictadura videlista- el 27 de octubre de 1977 allanaron el domicilio de su madre y se la llevaron por 24 horas, siendo objeto de golpes y vejámenes. Julio César, se mantuvo en la clandestinidad y resistencia hasta por lo menos el Mundial de Fútbol del ’78. Para aquella época trabajaba en una fábrica de guantes en Avellaneda, a media cuadra de Avenida Mitre, por el barrio de Crucesita. Fue secuestrado y desaparecido por el gobierno de facto a la edad de 26 años. Su padre que trabajaba en barcos le ofreció oportunamente a su hijo llevarlo a puertos de Italia o España para ponerlo a distancia de los represores; Julio le respondió que su lugar estaba con sus compañeros en Argentina y que si debía perder la vida fuera en nuestra patria defendiendo sus ideales.