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militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MURÍAS, Carlos de Dios

Nació en San Carlos Minas, provincia de Córdoba el 10 de octubre de 1945. 30 años. Ex alumno del Liceo Militar en su provincia natal. Hijo de un agente inmobiliario que deseaba fervientemente que su hijo siguiera una carrera militar. Pero la vida y el destino dirían otra cosa. Murías muy leído y formado en la disciplina filosófica entró al seminario para ser cura. Fue sacerdote conventual tercermundista de la orden de los Franciscanos, ordenado en 1972. Corrió la suerte de los postergados al irse a vivir a una villa de emergencia en la localidad de La Reja, al oeste de la provincia de Buenos Aires. Ya en el año 1975 había trabajado pastoralmente con los vecinos de la Villa Itatí en José León Suárez, provincia de Buenos Aires, organizándolos socialmente, además de rezar el rosario con ellos frente a la imagen de la Vírgen de Itatí, que él se preocupaba de llevar, semana a semana, de casa en casa. Para ese entonces estuvo relacionado a “Cristianos para la Liberación”, un grupo ligado a Montoneros. Como bien cuenta el periodista Marcelo Larraquy “en su grupo se había discutido si debían ingresar a Montoneros. Fue Murías quien habilitó el debate. Pero decidieron que no, que debían continuar con su opción evangelizadora por los pobres, pero no tomar las armas”. Corrido por la represión se fue a La Rioja para seguir con su misión pastoral. Su compromiso con los pobres, los labriegos y campesinos de la zona, esquilmados y explotados por los terratenientes, amparados en la oligárquica Tradición, Familia y Propiedad, lo llevó a quedarse en la zona pese a los peligros existentes. Este camino elegido, hacía que permanentemente Carlos se enfrentara con los oficiales fascistas y ultracatólicos de derecha, asentados en la base aérea de Chamical.Le dijo a su hermana Marta: “Más vale morir joven, haciendo algo por el Evangelio, que morir viejo sin haber hecho nada rescatable”. Junto a Gabriel José Rogelio Longueville, fue torturado y asesinado por individuos que al secuestrarlo mostraron credenciales de la Policía Federal. Eso fue el 18 de julio de 1976. Luego se supo, el Tercer Cuerpo de Ejército estuvo detrás de estos aberrantes hechos. Ambos Padres desempeñaban sus actividades pastorales en la parroquia de la localidad de Chamical, La Rioja, siguiendo los lineamientos que Monseñor Angelelli había dispuesto para la diócesis: la opción por los pobres y los marginados. Como bien dijo su hermana María Cristina: “Luchó por la palabra de Cristo a quien tenía por modelo pero no se quedó rezando en los monasterios”. Cabe acotar que en la ciudad de Villa Mercedes, San Luis por ordenanza Nº 1362-o, del 20 de agosto de 2002, hay una calle con su nombre. Además, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, el actual Papa Francisco, ya pidió la beatificación de Carlos de Dios Murías en 2011.