militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MANSILLA, Carlos Luis.

“Miguel”. Nacido en Villa Mercedes, provincia de San Luis, el 29 de julio de 1953. Era el segundo de 6 hermanos. Fue alumno pupilo -4º, 5º y 6º grado- en el colegio salesiano “Vilfrid Barón de los Santos Ángeles” de Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires. Tuvo así una importante y sólida formación religiosa e intelectual que moldeó su carácter lejos de su familia. De regreso a Villa Mercedes cursó los estudios secundarios en el Instituto “San Buenaventura” llegando a ser primera escolta de la Bandera, además de ganar en una ocasión las olimpíadas provinciales de Matemáticas (diciembre 1970) y coronarse también como campeón de ajedrez del colegio. En 1971 ingresó a la Escuela Naval Militar (entró sexto entre 200 aspirantes) pero aguantó ahí un solo año. Luego de obtener la baja comenzó estudios universitarios en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Detenido-desaparecido el 29 de septiembre de 1978 a la edad de 25 años en alguna calle de Buenos Aires. Militó en Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Facultad donde estudiaba. Afiliado a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue activista de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP), trabajando en las oficinas de Propulsora Siderúrgica en Buenos Aires. Allí llegó a ser delegado de todas las oficinas de uno de los pisos. Fernando Caviano, que en 2010 declaró en los juicios contra represores, recuerda que lo secuestraron y lo metieron en el baúl de un auto. Allí se encontró con un muchacho (presuntamente Mansilla) que había sido salvajemente golpeado; al que había sentido gemir y delirar, y al que en un momento dado escuchó decir: “Soy puntano, quiero vino y soda”. Caviano pensó que los iban a fusilar a ambos ahí nomás. Cabe acotar que en su ciudad natal de Villa Mercedes, San Luis por ordenanza Nº 1362-o, del 20 de agosto de 2002, hay una calle con su nombre. Un obituario de “Página 12” con su foto, dado a conocer en algún aniversario de su desaparición dice: “Defendiste tus ideas con tu corazón y con tu vida. Tu familia no te olvida y por ello aún esperamos, Verdad, Justicia y Castigo a los culpables”.