militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MANNA, Ester Amelia.

Ester nació en Córdoba el 8 de julio de 1923. La mala noticia me golpeó fuerte. “A las 14.30 horas de hoy viernes 6 de noviembre de 2020, falleció a los 97 años de edad Ester El Kadri, la maravillosa militante de la Resistencia Peronista y dulce mamá del fundador de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y el Peronismo de Base (PB), Envar ‘Cacho’ El Kadri. Su familia rezó en árabe por su alma y le cantó la Marcha Peronista”.Obviamente Ester El Kadri es Ester Amelia Manna. La mujer que siempre mantuvo encendida la llama de la resistencia contra las dictaduras de turno que nos asolaran desde 1955 hasta 1983. La que prestaba su casa para las reuniones clandestinas en épocas jodidas, la que hospedaba en su hogar, a los familiares de presos peronistas de otras provincias, que recorrían miles de kilómetros para ver a sus seres queridos en las cárceles de Caseros o Devoto; porque esa era la maldad de la dictadura, encerrarlos lejos de sus familias y sus lugares de residencia. La que tenía un amor sublime por su hijo Cacho y lo bancaba siempre y ni digamos –porque me consta- como le correspondió su hijo durante toda su vida con otro amor filial y sacrosanto pocas veces visto. Ya desde cuando su hijo militaba en la primigenia Juventud Peronista ella estaba a su lado para lo que hiciese falta. Ester a mí me apreciaba porque sabía que yo había sido muy amigo de su hijo en vida. De tantas, recuerdo con emoción, dos veces que estuve con ella. La primera el 10 de marzo de 2012, en el barrio de Mataderos, cuando una Unidad Básica de la Agrupación “La Cámpora” decidió hacerle un homenaje a Envar El Kadri y eligió como disertantes para la charla a ella y a mí. Cuando le tocó hablar lo hizo con tanta fuerza y convicción, tanto sobre el rol de su hijo como militante, como que representaba el Peronismo como Movimiento de Liberación para nuestro pueblo y también dejando explícito su apoyo al gobierno kirchnerista de entonces, que al finalizar su exposición fue ovacionada por los presentes, todos jóvenes con un promedio de edad de 20 años. La otra emoción que tuve con ella como protagonista, es más cercana en el tiempo. Fue el 9 de diciembre de 2019 cuando en el ex hotel Bauen muchos compañeros festejamos el triunfo popular eleccionario ya que al otro día asumían los Fernandez el gobierno. Estaba hermosa, radiante, contagiaba alegría y esperanza por lo que iba a venir. Imposible olvidar ese rostro iluminado por la dicha de estar festejando entre peronistas. Compartimos la misma mesa y brindamos. Nosotros siempre brindamos y nos brindamos porque como bien dijo Cristina: “la Patria es el otro”. Ya con 70 años encima puedo decir que en algún momento nos volveremos a ver querida Ester. Hasta ese día.