militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MARTÍNEZ, Eladio.

“Tate”. Falleció el domingo 29 de noviembre de 2020. Solicitó ser cremado y que sus cenizas sean desperdigadas en Plaza de Mayo, un homenaje que sus compañeros llevarán adelante cuando los tiempos virósicos desaparezcan. Estaba internado desde hacía algunos días antes. Histórico militante del Peronismo de Base (PB), de la Agrupación Marrón de Telefónicos, de la CGT de los Argentinos, delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en Zona Norte del GBA. Fundador del Centro Cultural “Cátulo Castillo” durante la última dictadura militar e inspirador de la película “Los Resistentes”. El “Pájaro” Juan José Salinas lo recuerda de este modo: “Fue el hombre que me cambió exitosamente el nombre cuando yo tenía 19 años. Nada menos. También le debo el gusto por el tango cuando el Peronismo de Base que él integraba y el Movimiento de Acción Secundaria (MAS) que yo acaba de dejar por razones de edad, confluimos en 1971 en la apertura de la primera Unidad Básica del peronismo combativo desde que Lanusse lanzara el GAN (Gran Acuerdo Nacional). Hago referencia a la “Felipe Vallese” de la Avenida San Martin y Campana, del lado de Villa Pueyrredón. Conocí a ‘Tate’ desde antes, cuando tenía 15 años e iba a Villa Urquiza a las casas de Juan Leandro Hernández y Ricardo Olivera quienes, como ‘Tate’ estaban vinculados a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). Recuerdo que ‘Tate’, calvo dede muy joven, tenía considerable éxito con las mujeres. Supongo que debía ayudarlo su empaque y su condición de cantante que sacaba a relucir en todas las reuniones y asados partidarios. Su muerte no me sorprendió porque había hablado pocos días antes con su mujer, Clelia Aledda, quien me había descripto su estado irreversible luego de una serie de accidentes o infartos cerebrales. Sin embargo, la noticia dada por Ana Teresa Lorenzo me atravesó el corazón. Como dice ella, seguramente se fue gritado ‘Patria si, Colonia no’. Como adelanté, ‘Tate’ me cambió el nombre de Juan a Beto. Fue, ya lo dije, para la inauguración de la UB ‘Felipe Vallese’. La bancaba Julio Guillán, secretario general de FOETRA que vivía cerca y que en la inauguración fue el orador de fondo. Ofició de telonero el metalúrgico antivandorista Avelino Fernández y antes habló el municipal Walter Vezza. Entonces se respetaba a los mayores. Alguien tenía que hablar por la juventud que le daba vida al local, al comienzo del acto. Fui el elegido y como no quería dar mi nombre, ‘Tate’ mandó a confeccionar un afiche tricolor a la imprenta ‘Las Familias’ en el que para mi sorpresa figuré como ‘Roberto Roldán’. Me dijo que puso ese nombre porque entonces yo tenía una voz ronca, apta según él para cantar tangos. Y a partir de entonces el barrio me empezó a llamar ‘Beto’ y ese apodo se popularizó tanto que hasta mis hermanos pasaron a llamarme así. Gran tipo ‘Tate’. Lo recuerdo proponiéndome que rompiera la disciplina de la ‘orga’ para ayudarle a poner un ‘caño’ a un gerente de ENTel, un ‘negrero’ puesto por la dictadura de Onganía. Lo recuerdo incendiando una furgoneta en Plaza de Mayo durante una huelga brava de los telefónicos. Recuerdo su hermoso, vibrante, enfático, erudito discurso al cumplirse 40 años del asesinato de Bernardo Alberte (padre) frente a su domicilio. Lo recuerdo también junto a Norberto Galasso y ‘Pino’ Solanas. O cantando a ‘capella’ hace no más de un par de años en el hoy cerrado restorán ‘Oleiros’ de San Telmo luego de una cena ¿con Amado Boudou?, pero sobre todo, entonando los tangos que más le gustaban, los tremendos ‘Tormenta’ y ‘Gólgota’, de los cuales desgraciadamente, no hay grabaciones suyas. No conozco a nadie que haya sido más peronista que ‘Tate’ y, al mismo tiempo, más ferviente en su esperanza de que los deseos de Evita, la mejor intérprete de Perón, se transformen en realidad. Para nuestros enemigos, aunque él nunca reivindicara más que la celeste y blanca, era (como su amigo Troxler) un ‘rojo’ irreductible. Quien no entiende esto, no entiende nada”.