militantes del peronismo revolucionario uno por uno

MÁRMOL, José.

El 9 de junio de 1956 y días subsiguientes hubo un intento de sublevación contra el poder despótico de Aramburu y Rojas, personeros siniestros de la autodenominada “Revolucíon Libertadora”. La ciudad de Rosario no fue la excepción, Allí civiles peronistas con la ayuda de algunos policías partidarios, intentaron tomar la ciudad armados de escopetas y algunas carabinas. Pero los militares adictos al régimen mejor pertrechados y con armas de grueso calibre, pusieron rápido fin a la intenta de vencer y llamar a elecciones libres y sin proscripciones de ninguna índole, por parte de los compañeros peronistas. Como se recuerda Juan Domingo Perón estaba exiliado y la idea subyacente también era su vuelta a la patria. Berta Temporelli en su libro “Memorias de una muchacha peronista”, se pregunta y recuerda: “¿Quiénes eran esos seres anónimos que protagonizaron aquellas jornadas que pasarían a la historia? Eran mujeres y hombres que por primera vez habían sido dignificados como personas con derechos, y ahora demostraban lealtad a sus líderes, a Perón y Evita”. El testimonio de José Mármol, es vivo ejemplo de aquel coraje manifiesto: “Alrededor de las cuatro de la tarde, las tropas venían tirando desde un camión. Yo había puesto, en una columna de Ovido Lagos y 27 de febrero, lso estandartes de Perón y Evita. Entonces, volví a subirme a la escalera, me envolví con una bandera argentina y los esperé gritando: ‘¡Viva Perón carajo; la puta que los parió!’. Me dispraron un balazo en el hombro derecho, cerca del cuello y quede tendido en la vereda”. José Mármol fue homenajeado por su lealtad y heroísmo en la misma ciudad rosarina en el año 2019.