militantes del peronismo revolucionario uno por uno

ZAPATA SOÑÉZ, REYNALDO 1

ZAPATA SOÑÉZ, Reinaldo Amalio.

“El Corto”. “Diego”. Santiago”. “Ronco”. Zapata Soñéz nació en Paraná, capital de Entre Ríos, el 16 de mayo de 1941. Pero otro registro lo da como nacido en Don Cristóbal, un pueblo del Departamento Nogoyá de la misma provincia. Su padre, Amílcar Zapata Soñéz fue director de la Escuela Normal N° 3 “Juan Bautista Alberdi”. A raíz de su identidad peronista, Don Amílcar en 1955, es cesanteado en el cargo de inspector de escuelas. Para 1960 se instala en Reconquista, Santa Fe y para allí va también su hijo Reinaldo Amalio. En 1973 trabaja como docente en la ciudad de Vera y tendrá horas-cátedra en Reconquista. Él enseña física, química y matemáticas. A comienzos de ese mismo año un grupo de alumnos de las escuelas de Comercio, Industrial y “Yapeyú” se organizan como Unión de Estudiantes Secundarios (UES), siendo “El Corto” una especie de coordinador de las reuniones. Como miembro de la J.P. de Reconquista está el 1° de Mayo de 1974 en la Plaza de Mayo, el día de la disputa con Perón. En los enfrentamientos con la derecha sindical cuando se retiraban, es herido en la cabeza con la punta de una asta afilada y para peor el micro que los devuelve a Reconquista al dormirse su conductor, vuelca en Frank (Santa Fe) aumentando el número de lesionados. El 16 de mayo de 1975 forma pareja y se casa con su compañera de militancia, Ema Beatriz “Pelusa” Cabral. Como oficial 1º de Montoneros es parte de la Conducción Regional Nordeste en la  Secretaría Política y al mando de un pelotón  participa del asalto al cuartel militar de Formosa en 1975. Luego de este hecho, la organización lo envía con su compañera a Resistencia (Chaco). Allá alquila una casa en la calle Liniers al 300. Se salvan de ser secuestrados en abril de 1976, debido a los buenos oficios del padre de un compañero, que al pasar por el lugar se encuentra con un policía conocido y que, “estómago resfriado”, le cuenta que están esperando con otros “canas” disfrazados, la llegada de unos “subversivos” que viven  allí para atraparlos. El hombre mayor hace como que se va, pero espera alerta en una esquina y cuando aparece Zapata le avisa que se raje. Ni aún así abandona la militancia. Se irán a vivir a un departamento y allí serán apresados luego de un tiroteo, el 2 de noviembre de 1976. Lo torturan y pasean por varios centros clandestinos de reclusión de la zona. Con 29 años de edad es asesinado el 13 de noviembre del mismo año en la “Masacre de Margarita Belén” organizada por el Ejército y la policía provincial chaqueña.