Roberto
Baschetti

Erize, Marianne

El caso saltó a la primera plana de los diarios en agosto de 2000, con motivo de la cobarde huida desde Roma del Mayor del Ejército Jorge Olivera, abogado para ese entonces, nada menos, que de los genocidas Suárez Mason y Massera. Francia había pedido su captura internacional por la desaparición el 15 de octubre de 1976 de una chica franco-argentina. ¿Quién era ella? Nacida el 28 de marzo de 1952 en Misiones, Marianne Erize Tisseau (esos eran sus dos apellidos) era una mina hermosa, de ojos claros, fina, distinguida, modelo en una publicidad de cigarrillos y tapa de la revista “Gente”. Cualquier chica hueca hubiera sentido que tocaba el cielo con las manos con la mitad tan solo, de esos logros temporales. Vistas las cosas de esta manera, ella tenía un porvenir asegurado, trabajo nunca faltaba y seguramente algún marido acaudalado aparecería. Pero en esta sensual niña, como en tantas otras de esa generación, algo en su mente hizo un “click” y comenzó a darse cuenta que “nadie puede realizarse en un país que no se realiza” (Perón dixit). Su amiga Ana de Skalon recuerda: “A pocas cuadras de su casa la Villa del Bajo Belgrano se había extendido a lo largo de varias manzanas. Un paisaje humano que le recordaba a Misiones, la tierra donde sus padres franceses se habían afincado. Las voces paraguayas y provincianas no le eran ajenas. Rápidamente se sintió cómoda entre esos niños a quienes cuidaba como maestra jardinera. Se hizo amigos entre los habitantes de los ranchos y comenzó a preocuparse por ellos. Nacía la militante”. Además, era estudiante de Ciencias Antropológicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Estudiando periodismo en la Universidad de Lomas de Zamora, Marianne dejó toda esa vida frívola para comenzar a militar en la Juventud Peronista (JP) y luego en Montoneros. Pese al golpe militar, siguió resistiendo la entrega descarada de nuestro país y perseguida por su obra anterior en la organización política y social de la Zona 31 de la Villa de Retiro, fue a militar clandestinamente a la ciudad de San Juan. Al momento de su desaparición con 24 años, trabajaba en los olivares recolectando aceitunas y daba clases de francés y matemáticas en un barrio obrero. Su amiga Margarita Camus, nieta del ex gobernador Eloy Próspero Camus, cuenta que el mayor Jorge Olivera y el coronel Eduardo Cardozo –por esa época jóvenes oficiales, con grados menores-, “se jactaban ante la tropa de haber violada a la francesa”, en el CCD “La Marquesita”. El caradura del ministro de Interior de la dictadura, el general Albano Harguindeguy, ante un reclamo francés el 5-1-79, le asegura al embajador galo en nuestro país que Marianne murió en un enfrentamiento. Dicen algunos compañeros que Marianne y Joan Manuel Serrat se conocieron y que el cantautor catalán se inspiró en ella para escribir “La Montonera”, luego banda sonora de la película “Cazadores de utopías” (año 1995). Dicho tema, con anterioridad, en 1978, el Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero, lo publicó un flexi-disco para su difusión clandestina en Argentina. En la cara A y en la voz de Juan Gelman, había un análisis de la coyuntura nacional en ese momento; al dorso “La Montonera” que, en alguna parte, hermosamente dice: “Con esas manos de quererte tanto / pintaba en las paredes ‘Luche y Vuelve’ / manchando de esperanzas y de cantos / las veredas de aquel 69”. Según afirma Diego Manrique en una nota aparecida en el matutino español “El País”, titulada “Serrat y su misteriosa Montonera”, “Hacia 1969, Marianne viajó a Europa. Aquí conoció a Serrat y Moustaki; también tuvo una relación breve con Paco de Lucía. Demostró audacia: al encontrarse sin dinero, ejerció de contrabandista de arte, exportando varios cuadros valiosos”. Como bien dice Juan Salinas, con la derrota del proyecto peronista montonero de la compañera Erize, “Argentina perdió su soberanía a manos de quienes la confiscaron y la ofrecieron al mejor postor. Desapareció así aquella soberana alegría de vivir en un país donde todo parecía posible. Donde chicas como Marianne podía ir a las villas miseria y sentirse ahí como pez en el agua y donde los villeros podían ir a la casa de ella. Una Argentina con un horizonte de integración social, trabajo y fraternidad”. Un recordatorio aparecido en el matutino porteño “Página 12” con fecha 16 de diciembre de 2017, la reivindica como parte del “Homenaje a militantes populares desaparecidos y asesinados en Zona ‘Eva Perón’-Villa 31 – Retiro” (donde también militó) a realizarse el domingo 17 de diciembre en calles 4 y 5, Feria Barrio Guemes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por su parte, el hijo de Leonardo Favio, Nico Favio, en su álbum musical “Vuelo Nocturno” (2018) es autor de la letra y la música del tema “Canción para Marianne Erize” con subtítulos en inglés y francés ya que subyace la idea de que llegue a cada rincón del mundo porque va “dedicado con todo cariño a los familiares y amigos de Marianne Erize y su memoria viva”.