Roberto
Baschetti

Pironi, Aldo Antonio

“El Rusito”. Nacido el 8 de junio de 1955. Era rubio, alto y delgado. Cuenta Enrique Ferrari su compañero de militancia en la Unidad Básica “Evita Montonera” de Bahía Blanca: “Lo conocí cuando se acercó a la U.B., luego comenzamos a tener una mejor amistad, quizá porque los dos eramos del mismo barrio y por todas las cosas que se van generando a lo largo de un tiempo. El Rusito vivía con sus padres que eran muy mayores para la edad que él tenía. Era un chico de barrio que trabajaba en lo que podía y que se formó en la militancia con los valores de un pueblo que le brindaría lo que necesitaba como ser humano y como militante político. Así como Aldo, eran miles de jóvenes hijos de trabajadores, los que se encolumnaron en la lucha social que proponía el peronismo. El Rusito se incorpora a la U.B. luego del 25 de mayo de 1973 y se destacará por su compromiso solidario. Fue muy allegado a la familia Santucho-Ginder (Heldy Rubén Santucho, Catalina Ginder. Ver sus registros) que lo cuidaban como militante, pero lo querían como un hijo. Para 1975 Aldo trabajaba en la Junta Nacional de Granos de Bahía Blanca. Cuando le tocó incorporarse al servicio militar obligatorio en 1976, la pareja antes citada le sugiere que no se presente ya que él había caído preso luego de la marcha del 22 de agosto del ’75 y seguramente estaba fichado como ‘subversivo’. Evalúa y decide presentarse, ya que hasta el momento no se pensaba que el Ejército iba a matar y desaparecer físicamente a sus soldados, a su propia tropa. Como buen argentino, un argentino de bien, cumplió con el deber de hacer la conscripción para defender a la Patria. Con ese concepto nos habían enseñado y criado a todos. Sabíamos que era la Patria. En 1976 entra al servicio militar en la Brigada Aérea de El Palomar”. Haciendo uso de un franco, Aldo Antonio Pironi, el 11 de marzo de 1977, se dirije al “Sanatorio Córdoba” sito en la avenida que lleva ese mismo nombre, altura 3.300. Será secuestrado-desaparecido. Informantes de los milicos de su ciudad natal lo sindican como Montonero. Él sin saber sobre su final, va a visitar a un amigo internado con quemaduras, producidas por la explosión de los elevadores de granos del puerto de Ingeniero White en Bahía Blanca poco tiempo atrás. Dicho siniestro se supo luego, fue producto de un atentado. Se lo llevaron del nosocomio agentes de Coordinación Federal. El Ejército siguiendo el juego macabro lo declaró desertor.