Libros y artículos sobre peronismo revolucionario realizados por otros autores.

REVOLUCIÓN LIBERTADORA

  • BOIZARD, Ricardo. El caso Kelly. BsAs./Santiago de Chile, 1957. Andes, 186 págs.

El dirigente –por ese entonces peronista- de la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), escapa de la cárcel en Río Gallegos –durante el gobierno de facto de la “Revolución Libertadora”-  y se exilia en Chile.

  • BRIÓN, Daniel. El presidente duerme. Fusilados en junio de 1956 – la generación de una causa. BsAs. 2001. Dunken, 170 págs.

Puede leerse en la contratapa con justa razón: “Estos episodios, los asesinatos y fusilamientos de junio de 1956, constituyeron el inicio de los crímenes del terrorismo de Estado dentro del proceso neoliberal en Argentina. Sin Aramburu, Rojas y Prebisch no hubieran existido Videla, Massera ni Martínez de Hoz”. La lucha de estos civiles y militares peronistas tomados prisioneros y fusilados no es un ejemplo para ser solamente contado sino para ser imitado. “Ellos fueron los hombres de una causa: la causa de la Patria”. Minuciosa reconstrucción de los hechos.  

  • BUDEISKY, Clara. El retorno oligárquico 1955-1958. 1973. Shapire, 172 págs.

Temática que abarca éste libro agotado y nunca reimpreso: “La caída de Perón en 1955. Los gobiernos de Lonardi y Aramburu. La partidocracia liberal. El papel de la clase media. Las luchas de la clase trabajadora. El desarrollismo frigerista”.

  • BURGOS, Oscar. Revolución y fusilamientos. Campo de Mayo. 9 de junio de 1956. BsAs. 1972. Testimonio, 156 págs. y anexo.

Suboficial peronista que escapa a los fusilamientos ordenados por Rojas y Aramburu luego de la sublevación fallida del general Juan José Valle, da testimonio de los hechos acaecidos en aquellas luctuosas jornadas.

  • CAVALLO, Miguel Ángel. Puerto Belgrano Hora Cero. La marina se subleva. 1956. Americana, 155 págs.

Con 100 fotografías de la acción tomadas en el lugar de los hechos, se relatan las acciones navales que iniciaron la lucha; desde su particular punto de vista, “por la recuperación de la libertad y la restauración de la democracia”, volteando al gobierno nacional y popular del general Juan Domingo Perón elegido por más del 60% de los votos emitidos. Cabe acotar que el cabecilla de esta sublevación en Puerto Belgrano fue el capitán de Navío Jorge Enrique Perrén –ya fallecido- cuyo hijo con el mismo nombre y apellido, también oficial de Marina, es uno de los integrantes de los grupos de tareas de la ESMA que tuvo activa participación en secuestros y desapariciones de personas y está siendo juzgado por esos delitos.   

  • CERRO FERNANDEZ, Patricio. En defensa de la libertad: crónica de un movimiento terrorista. 1956, sin editor, 70 págs.

Acusa a los peronistas complotados en armas en junio de 1956 -bajo el mando del general Juan José Valle- de tratar de generar el caos y el terrorismo entre las fuerzas del orden y la población con el fin de perpetuar sus fines “totalitaristas” y “antidemocráticos”, para reinstalar el “régimen depuesto”.

  • COMISION POPULAR PERMANENTE DE HOMENAJE A LOS HEROES Y MARTIRES DEL 9 DE JUNIO. Documentos de la Revolución del 9 de junio. Comisión Popular Permanente de Homenaje a los Héroes y Mártires del 9 de junio. Diciembre 1962. 19 págs.

Presentación. Proclama revolucionaria. Cartas póstumas del General Valle. Nómina de los fusilados.  

  • DE ARRASCAETA, Eliana. ¿Ni vencedores ni vencidos? Una mirada retrospectiva sobre el año 1955. Págs. 21-32 en “Grafías del ´55. Otros repartos entre recuerdo y olvido”. J. Besse y A. Kawabata. Remedios de Escalada, 2007. Universidad Nacional de Lanús.

Puede leerse en las conclusiones de éste trabajo: “Con el tiempo, se intentó borrar la antinomia, peronistas versus antiperonistas y hoy se habla (para justificar el ’55) de la intolerancia de la época y otros sofismas. Este mea culpa posterior no explica ni justifica el accionar de los grupos comprometidos en la conspiración; más allá de lo discutible que resulta poner a un mismo nivel los errores de uno (que guste o no, eran avalados por más del 65% de los votos) y los del otro. El año ’55 implicó un cambio profundo, los vencedores de ayer, eran los vencidos (y encarcelados) de hoy. Se me ocurre una diferencia grande con respecto a los vencedores de la batalla de Caseros. 1852 implicó el triunfo de la civilización sobre la barbarie en el estricto sentido sarmientino; es decir, apelando a cualquier artimaña (por más bárbara que sea) para lograr imponer un proyecto político. Y de alguna manera, esta ‘mancha de origen’, pudo ser borrada porque lograron la organización nacional y la república oligárquica con gran éxito. En 1955, los vencedores, que se veían a sí mismo como los civilizadores en el sentido restringido del término (sin polisemia ni ambivalencia), es decir teniendo solamente una visión europea de la Argentina, fracasaron. Y la Argentina se dividió en dos, hasta desangrarse. ¿Quién venció a quién?”.   

  • DEL CARRIL, Bonifacio. Crónica interna de la Revolución Libertadora. 1959. Edición del Autor, 277 págs.

El jurista, escritor e historiador Del Carril se opuso al peronismo y fue uno de los comandos civiles que se conjuraron para desalojar del gobierno al presidente constitucional Juan Domingo Perón. Durante los hechos fácticos ocurridos entre el 16 y 23 de septiembre de 1955 se incorporó como Auditor al Segundo Ejército en campaña que operó en las provincias de Cuyo al mando del general insurrecto Julio Lagos. Y siguió luego de cerca las alternativas políticas de la etapa post-revolucionaria hasta la reiniciación del orden político a través de un gobierno de facto. Sobre toda esta temática se ocupa el libro.    

  • DIEZ PERIODISTAS ARGENTINOS. Así cayó Perón. Crónica del movimiento revolucionario triunfante. 1955. Lamas, 158 págs.

Tratan de brindar un panorama total y exhaustivo de lo ocurrido en setiembre de 1955, cuando una sublevación cívico-militar terminó con el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. La inmediatez entre lo sucedido y lo escrito atenta contra este propósito. 

  • FERLA, Salvador. Mártires y verdugos. 1964. El Manantial, 286 págs. (Hay al menos dos reimpresiones: Un con el mismo título que data de 1966, con 313 págs. Y más tarde: Mártires y verdugos. La insurrección de Valle y los 27 fusilamientos. BsAs. 1972. Revelación, 325 págs.).

Dentro del conflicto peronismo-antiperonismo ningún episodio inviste la dramática gravedad del frustrado levantamiento insurreccional del general Juan José Valle, el 9 de junio de 1956. Aquí se pasa revista a los hechos acaecidos y a las consecuencias del mismo. En tres días de ejecuciones se llevaron adelante “27 fusilamientos para reprimir una insurrección que no alcanzó a disparar 27 balas” dice Ferla. Estamos frente a un libro de excepcional valor documental que no ha perdido vigencia con el paso de los años.

  • FLORES, José. Operación “Rosa Negra”. 1956. Érrele, 303 págs.

“Rosa y Negra” era una contraseña de los comandos civiles antiperonistas. Levantamiento contra el orden constitucional de Perón. La interna del golpe antiperonista del ´55. José Flores es un seudónimo de Florencio Arnaudo, que en el prólogo de este trabajo –presentado en forma de narración literaria-  se confiesa en su condición de militante católico antiperonista.   

  • FRAGA, Rosendo y PANDOLFI, Rodolfo. La biografía. BsAs. 2005. Javier Vergara editor, 411 pág.

El libro está escrito por dos profesionales. Uno, Rosendo Fraga,

miembro de la Academia Argentina de la Historia y del Instituto de Historia Militar Argentina. El otro, Rodolfo Pandolfi, escritor y periodista, además de colaborador en la redacción de discursos y documentos durante los gobiernos de Lanusse y Alfonsín. El trabajo está repleto de apreciaciones sin fundamentación empírica, pero tiene como común denominador dejar bien parado al dictador ante la historia.

Veamos: Con respecto al fusilamiento del General Valle y otros, entre el 9 y el 12 de junio de 1956, los autores de este libro afirman que el plan de los sublevados “incluía ataques terroristas a conocidos simpatizantes del gobierno y el secuestro de funcionarios y dirigentes políticos antiperonistas” como así también que “con el fin de identificar los objetivos, se pintaron cruces rojas en diversos domicilios de dirigentes políticos”. Eso es lo que dijo el gobierno de facto para justificar los fusilamientos, pero como refutación podrían usarse las palabras de Juan José Valle antes de su fusilamiento y que si están presentes en el libro: “Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones, templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes (…) no tenemos alma de verdugos, solo buscábamos la justicia y la libertad del 95 por ciento de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada”.  Se equivocan los autores del libro cuando afirman que con Valle y los suyos “por primera vez en la historia del siglo XX (en Argentina) se aplica la pena de muerte”. Olvidan por lo menos, el fusilamiento del maestro y tipógrafo Severino Di Giovanni, anarquista italiano, junto a su compañero Paulino Scarfó en 1931, durante la dictadura militar de Uriburu y los fusilamientos de peones en la Patagonia a cargo del coronel Varela, con anterioridad, entre 1921 y 1922. Pero sobre todo ignoran la fuerte relación de camaradería y amistad que existía entre los generales Aramburu y Valle, compañeros de promoción y que va mucho más allá de las especulaciones que ellos hacen en un pie de página como al pasar. En un reportaje que le hace Diana Piazzolla –hija de Astor-  a Susanita Valle en 1986, esta afirma: “Cuando mi padre integra la junta de calificaciones del Ejército nombrado por Perón por su alto puntaje y porque era el primero de su camada, le pide al presidente tres días más, para darle a Aramburu, que era el último y el de más bajo puntaje, la posibilidad de ascender. Perón firma el ‘cúmplase’ pero le dice: Mire Valle, este hombre le va a pagar muy mal. Estos favores siempre se pagan caros…”. Y así fue nomás. Aramburu le pagó el favor con un tiro. El hijo de este oficial de apellido vasco, recurre a una justificación curiosa de porque su padre ordenó fusilar al camarada de armas Valle, luego de hacerlo primero con suboficiales y civiles: dice que dijo, si “le perdonamos la vida al máximo responsable, a un General de la Nación que era jefe del movimiento. Estamos creando un antecedente terrible. Va a parecer que la ley no es pareja para todos”. ¡Ah fenomenal!, entonces lo fusilamos pese a que la sublevación ya había fracasado y no estaban en peligro las instituciones “democráticas”. Siempre con respecto a los fusilamientos, dicen que Aramburu ordenó los mismos “para evitar una guerra civil”. Curiosa manera de evitarla…. Y también que para Aramburu “la sublevación implicaba una grave subversión de la jerarquía y el orden militar: era, ante todo, una rebelión de los suboficiales contra los oficiales” y por eso había que fusilar.  ¿Lucha de clases dentro del ejército argentino? ¿Los soviets de soldados se rebelan en armas contra sus oficiales superiores burgueses? No. Todo es mucho más simple. Se trató de implementar un magnicidio para escarmentar al pueblo y retrotraer la Argentina a la década infame. La única manera de poder llevar a cabo adelante ese plan era mediante el terror y los fusilamientos. Es que el pueblo seguía siendo peronista, porque con Perón había tenido acceso por primera vez en la historia de su país a: salud, trabajo, educación y bienestar; a sentirse digno y protagonista de su presente.  Y es por eso, la Resistencia Peronista durante 18 años. Y en uno de los cuales (1970), Aramburu probará su propia medicina. Debo decir que el capítulo que cuenta su secuestro y muerte manifiesta algunas desatenciones o inexactitudes en un relato que no se aparta de las subjetividades y lugares comunes. Tal como cuando afirman que “A Aramburu lo asesinaron los nazis en combinación con un buen fragmento de la izquierda delirante y del mismo aparato del Estado”. Afirmación que diluyen en una serie de trascendidos (“Todo parece indicar”; “En ese caso”; “Muchas versiones…”; “Existen quienes dicen”). y teorías de difícil comprobación empírica. Les quitan la condición de peronistas al grupo primigenio de la organización Montoneros –salvo José Sabino Navarro, dicen-; y, es más, aseguran que el resto del grupo era antiperonista, lo que de alguna manera se da de bruces con las firmas de todos y cada uno de sus comunicados que terminaban con el consabido “¡Perón o Muerte. Viva la Patria” además de la dilatada y fructífera campaña de pintadas que motorizaron en todo el país a lo largo de 1972 (“¡Luche y vuelve!”). De la condición de peronistas de este grupo habla el excelente libro de Lucas Lanusse, “Montoneros. El mito de los 12 fundadores”. Otras inexactitudes gruesas de aceptar a esta altura de las investigaciones, teniendo en cuenta la cantidad de bibliografía que trasciende sobre el tema, es cuando dicen que Firmenich “es directivo de la empresa Bunge y Born”, (me imagino que se equivocan con Rodolfo Galimberti que sí estuvo ligado empresarialmente a Jorge Born); o cuando dan por muerto o en el exilio a otro peronista del grupo primitivo montonero, el abogado Ignacio Vélez, que hace muchísimos años vive en Argentina y trabaja en el INCUCAI, estando a cargo de la Campaña Nacional de Donación de Órganos. Además, a Firmenich, lo presentan como “contador” a secas, en un tono peyorativo, cuando realmente es licenciado en Economía en la UBA con el mejor promedio de su promoción (1996) y doctor en Economía en la Universidad de Barcelona, tres años más tarde. Después hablan de una contradicción que no es tal cuando al referirse a Montoneros afirman “que no hacían seguidismo del peronismo obrero sino del nacionalismo peronista de las clases altas y de importantes sectores intelectuales que vibraban en la misma frecuencia que los jóvenes estudiantes contestatarios de Europa y de los Estados Unidos” o bien que entre ellos “existían elementos de clase media y alta, más acostumbrados a concurrir a clubes elegantes que a sindicatos”. Me remito nuevamente al trabajo de Lanusse antes citado para desmoronar esta liviana y antojadiza afirmación y agrego una pregunta a los autores de este libro en cuestión: Si lo que dicen fuera cierto: ¿En qué lugar colocamos a las comisiones internas de delegados obreros de las empresas De Carlo, Mercedes Benz, Matarazzo, Astarsa y Bendix, por nombrar solo algunas, que adhirieron al peronismo montonero y por eso siguen secuestradas y desaparecidas hasta la fecha? No resisto la tentación de concluir el comentario, sin incorporar a este escrito lo dicho por otro militar golpista -el contralmirante Arturo Rial- a un grupo de obreros municipales que esperaban ser atendidos en la Casa de Gobierno para solucionar problemas gremiales: “Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para qué en este bendito país, el hijo del barrendero, muera barrendero”.  Aramburu era quien estaba al frente de esa “revolución”.   

  • GALASSO, Norberto. La Revolución Libertadora. Homenaje a los compañeros asesinados por la oligarquía en junio de 1956. BsAs. 2004. Centro Cultural “Enrique Santos Discépolo” / Cuadernos para la Otra Historia n° 24, 46 págs.

En la tapa una ilustración de Ricardo Carpani. Contenido del librillo: La llamada “revolución libertadora”. La “resistencia peronista”. La política económica. Un decreto “democrático”: 4161. La insurrección del 9 de junio. El triunfo de los votos en blanco. ¿Voto en blanco o apoyo a Frondizi? El pacto.    

  • GODIO, Julio. La caída de Perón. (De junio a septiembre de 1955). 1985. CEAL/Biblioteca Política Argentina (114) y (115), 2 vol. 266 págs. (También: BsAs. 1973. Granica, 256 págs.)

Al decir de Julio Godio (hombre ligado al pensamiento socialista) “Perón cayó por sus debilidades; atenuados los ímpetus nacionalistas y revolucionarios de su política a partir de 1953, con una cúpula dirigente que se resistía a recurrir a la masa obrera y que prefirió negociar con las clases económicamente dominantes”. Exhibe en este trabajo, una documentación profusa y un extenso apéndice que ayuda a entender lo sucedido en aquella trágica coyuntura para nuestro país.

  • HUME, Rolando. Sublevación en Curuzú Cuatiá. Santa Fe, 1962. Librería y Editorial Castellvi, 168 págs.

Sublevación fracasada del general Aramburu contra el gobierno constitucional de Perón en setiembre de 1955 en la zona mesopotámica de Curuzú Cuatiá, Corrientes. Da nómina de los militares antiperonistas que se levantaron contra el orden constitucional en aquella oportunidad en esa zona.  

  • “LA VERDAD”. Cómo y por qué cayó Perón. 1971. Elevé, 51 págs.

Recopilación de artículos trotskistas aparecidos en el diario de esa tendencia de izquierda en 1955.

  • LAFIANDRA, Félix (h). Los panfletos. Su aporte a la Revolución Libertadora. 1955. Itinerarium, 516 págs.

La recopilación, comentario y notas está cargo de Félix Lafiandra (hijo). Son todos panfletos de corte antiperonista y de ataque al gobierno. Su mismo recopilador la reconoce como una colección incompleta, sin embargo, es por sí mismo un estudio socio-político de las clases sociales que enfrentaron a Perón.   

  • LONARDI, Luis Ernesto. Dios es justo. Lonardi y la revolución. BsAs. 1958. Itinerarium / Francisco Colombo. 398 págs.

Este Lonardi, es hijo de Eduardo Lonardi, el general golpista que dio por tierra con el gobierno constitucional del general Perón en septiembre de 1955. Las controversias y discusiones acaloradas entre integrantes de la misma asonada militar subversiva – si, subversiva del orden democrático- entre “nacionalistas” y “liberales”, lleva al autor a fijar posición, recordar el pensamiento e ideología de su progenitor y repasar los acontecimientos vividos en aquella ocasión.  

  • LONARDI, Marta. Los detractores. BsAs. 1981. Cuenca del Plata, 307 págs.

Marta es hija del general Eduardo Lonardi, levantado en armas contra el orden constitucional en 1955, para derrocar al presidente elegido por el voto popular, Juan Domingo Perón. Dejemos que ella se exprese: “Las verdades contenidas en Mi padre y la revolución del 55 motivaron airadas declaraciones de quienes se sintieron tocados. Así me vi envuelta en una polémica con un teniente general, tres generales de división y un teniente coronel que vino en apoyo de uno de los señores generales (…) En homenaje a la verdad histórica, he creído necesario realizar un análisis más detenido de esos temas. El fruto es este libro, en el que he recogido nuevos elementos de juicio y valiosos testimonios inéditos de partícipes directos de aquellas memorables jornadas”. Cabe aclarar que las polémicas las tuvo con los generales Dalmiro Videla Balaguer, Bernardino Labayrú, Juan Bautista Picca, Luis Leguizamón Martinez y el teniente coronel Carlos A. Godoy.  

  • LONARDI, Marta. Mi padre y la revolución del 55. BsAs. 1980. Ediciones Cuenca del Plata, 306 págs.

Ver registro anterior para saber sobre Eduardo Lonardi. De la contratapa: “El general Lonardi, con legítimos títulos ganados en el campo de batalla, honradamente indiscutibles, fijó su pensamiento político desde el momento inicial de la lucha, que perfila con nitidez en sus proclamas, discursos y en cada uno de los actos de gobierno, con la más firma convicción de que era el camino para afianzar la paz y la unión nacional, presupuestos de la inalcanzada grandeza de la patria común. Los ideólogos enconados no lo entendieron así, urdieron el golpe palaciego, derrocaron a Lonardi, buscando en su difamación los mejores títulos de legitimidad al apoderarse del gobierno y de la revolución. Dueños absolutos de la libertad y democracia, persiguieron, encarcelaron y fusilaron, reviviendo odios que los argentinos creíamos históricamente superados”. 

  • LUCERO, Franklin. El precio de la lealtad. Injusticias sin precedentes en la tradición argentina. BsAs. 1959. Propulsión, 247 págs.

Memorias del ministro de Guerra de Perón en 1955. Pasa revista a una serie de hechos que lo tuvieron como protagonista: La revolución popular del 17 de Octubre de 1955. El fracasado levantamiento antiperonista del 28 de septiembre de 1951. Los bombardeos del 16 de junio de 1955. El levantamiento del 16 de septiembre de 1955. La histórica decisión de Perón de presentar su renuncia. De cómo sufre cárcel y persecución. La destrucción del ejército por parte de los “Libertadores”.

  • LUNA, Marcial. Cháves. El primer asesinato de la “Revolución Libertadora”. Azul, provincia de Buenos Aires. El Tiempo, 72 págs.

El secretario general de la C.G.T. de Azul, Manuel Cháves, asesinado el 22 de septiembre de 1955 adelante su mujer e hijos, por un grupo represivo de la Marina de Guerra.  

  • MEDINA, Mirta. Los juegos siniestros argentinos. BsAs. 1996. Corregidor, 159 págs.

De subtítulo: “Martín Pescador: ¿me dejará pasar? (pasará, pasará, pero el último quedará)”. Trata sobre la década del 70, con saltos temporales a junio de 1956, fecha en que se consumaron los fusilamientos ordenados por la Revolución Libertadora. Mirta Medina (Licenciada en Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA) es la esposa de Gonzalo Chaves, ex militante de Juventud Peronista y el peronismo montonero.  

  • MORENO, Nahuel. El golpe gorila de 1955. Las posiciones del trotskismo. 1974. Pluma, 147 págs.

“Nahuel Moreno” es el seudónimo de Hugo Miguel Bressano, militante y referente intelectual del trotskismo en Argentina. Hace referencia en este libro al papel del trotskismo vernáculo enfrentando a la autodenominada “Revolución Libertadora” que derroca al gobierno del general Perón; al que visualiza como un gobierno claudicante en la ocasión, que no llama a las masas obreras a defenderlo.  

  • OCAMPO CABALLERO, Augusto. La Cañonera. Símbolo del derecho de asilo. Asunción, 1995. Ricor Grafic, 210 págs.

1955: Perón derrocado marcha al exilio en una cañonera paraguaya. Los hechos.

  • OLIVIERI, Aníbal. Dos veces rebelde. Memorias del contraalmirante Aníbal O. Olivieri. Julio 1945 – Abril 1957. 1958. Sigla. 268 págs.

Designado Ministro de Marina del gobierno de Perón al fracasar el levantamiento del 28 de setiembre de 1951 impulsado por el general Benjamín Menéndez, cuatro años más tarde se solidariza con los sublevados del 16 de junio de 1955 (bombardeo a Plaza de Mayo). Dado de baja y encarcelado entonces, restituido a su grado y honores durante el gobierno de facto de Lonardi (que le confió la representación de Argentina en las Naciones Unidas), vuelve a ser sancionado con la baja en abril de 1957. He aquí sus memorias.

  • ORONA, Juan. La revolución del 16 de septiembre. BsAs. 1971. Colección Ensayos Políticos Militares V, 317 págs.

Juan V. Orona es un oficial de Ejército del arma de Ingenieros (antiperonista), partícipe de la revuelta cívico-militar que terminó con el gobierno democrático de Juan Perón, el 16 de septiembre de 1955. En el presente libro se manifiesta sobre lo sucedido.

  • PERRÉN, Jorge. Puerto Belgrano y la Revolución Libertadora. 1997. Solaris, 515 págs.

Jorge Enrique Perrén es un oficial de marina retirado con el grado de contralmirante, participe de aquellos hechos de 1955, que lograron el derrocamiento del gobierno constitucional del General Perón. Supo decir que los fusilamientos de civiles y

militares peronistas en junio de 1956 fueron necesarios “para dar un escarmiento ejemplar al peronismo”. Vale acotar que su hijo fallecido en el año 2007 –con el mismo nombre y apellido, también militar y marino- fue encarcelado por ser partícipe de secuestros y torturas, en el ámbito de la ESMA durante la última dictadura. 

  • RADIO BASE NAVAL PUERTO BELGRANO. 16-23 Setiembre 1955. La Voz de la Libertad. 1957. s/editor, 148 págs.

Tomado del prólogo: “Para solaz del recuerdo de los que han luchado, de los que han sufrido y de los que han vigilado, entre esperanzas y angustias, una alborada sin cadenas, publicamos en este pequeño libro las constancias escritas de la actividad radial que fue desarrollada por la emisora revolucionaria “Radio Naval de Puerto Belgrano, la Voz de la Libertad” desde el día 16 hasta el 23 de setiembre de 1955. Nuestras emisoras nacieron después del fracasado movimiento del 16 de junio. Los equipos fueron preparados a la sombra del peligroso silencio de la conspiración, esperando encubiertos, la hora del levantamiento”. Según ellos, justifican la acción armada contra un gobierno constitucional elegido por más del 60% de los votos, debido a que “se lanzaron costas adentro, como un colosal cirujano, a extirpar el cáncer que estaba matando a la argentinidad”. Ese cáncer era Perón y el pueblo argentino.  

  • RAFO, Julio. La razón de su huída. Historia de una época infame. BsAs. 1955. Albor, 64 págs.

Escrito luego de la caída de Perón en ese mismo año (1955). Libro antiperonista.

  • Ciclos de mesas redondas: Tres revoluciones 1930-1943-1955. (Los últimos veintiocho años). BsAs. 1959. Abeledo Perrot, 138 págs.

Organizadas por el Instituto de Extensión Universitaria de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Nos interesa la mesa redonda que se ocupa del golpe antiperonista de 1955. Hay ponencias de Hernández Arregui y Puiggrós entre otros.

  • ¿Quiénes supieron luchar contra la “Revolución Libertadora” antes del 16 de setiembre de 1955? BsAs. 1957. El Sol, 47 págs. (Hay una reedición: BsAs. 1971. Elevé).

Es una edición del Socialismo Revolucionario Trotskista. Pretende demostrar la trayectoria de Perón y el peronismo en su conjunto –y las falencias evidenciadas- ante los hechos de violencia acaecidos en setiembre de 1955, que culminaron con el derrocamiento del gobierno constitucional. Replantea los conceptos de “populares”, “nacionales”, “obreros” y “revolucionarios” con que se conoce al peronismo y sus líderes. Se interna en el problema de las milicias armadas propiciadas en un momento por la CGT para enfrentar la embestida “gorila” y porque no se llevaron a la práctica.

  • RODRIGUEZ LAMAS, Daniel. La Revolución Libertadora. BsAs. 1985. Centro Editor de América Latina (CEAL)/Biblioteca Política Argentina (117), 160 págs.

Se trata de un volumen especial de esta colección, que se ocupa detalladamente de la acción de gobierno y la previa toma del poder por parte de un gobierno de facto, que se autodenominó “Revolución Libertadora”. Hace hincapié en los conflictos internos en las fuerzas triunfantes y el desplazamiento de Lonardi por el sector liberal y más antiperonista, encarnado por Aramburu y en consonancia con este giro, narra en forma pormenorizada los fusilamientos de junio de 1956.  

  • RUIZ MORENO, Isidoro. La revolución del 55. I. Dictadura y conspiración. 1995. Emecé, 458 págs.

El Doctor Isidoro Ruiz Moreno –antiperonista consumado- es abogado, Doctor en Derecho y fue profesor en la Facultad y en la Escuela Superior de Guerra, al momento de escribirse este libro. También miembro de número de la Academia Nacional de Historia y de la de Ciencias Políticas. En este tomo I explica las características del gobierno peronista, el tenso ambiente de la época (agitación estudiantil, conflicto con la Iglesia), los pormenores íntimos de las conspiraciones opositoras, el desarrollo de la lucha entre leales y rebeldes (vista desde ambos bandos). Así mismo describe los hechos que llevaron al frustrado intento del 16 de junio y sus consecuencias. En un segundo tomo tratará el alzamiento triunfante tres meses después. 

  • RUIZ MORENO, Isidoro. La revolución del 55. II. Como cayó Perón. BsAs. 1994. Emecé, 442 págs.

Tres meses después del frustrado intento del 16 de junio de 1955 por derrocar al gobierno constitucional del general Perón, se produce el alzamiento de otro general (Lonardi) que culmina con el derrocamiento del primero. Ruiz Moreno narra los sucesos conforme a testimonios orales y escritos de los principales actores de ambos bandos, varios de los cuales se exponen aquí por primera vez. Todo lo ocurrido en aquel crucial mes de septiembre está presentado de manera orgánica, entrelazando los distintos teatros de operaciones (Río Santiago, Córdoba, Puerto Belgrano, Curuzú Cuatiá, Buenos Aires y Cuyo) donde participaron las tres fuerzas armadas.

  • SÁBATO, Ernesto. El caso Sábato. Torturas y libertad de prensa. Carta abierta al General Aramburu. BsAs. 1956. Edición del Autor.

La dictadura militar de Aramburu y Rojas sofoca en sangre un levantamiento de civiles y militares peronistas entre el 9 y el 12 de junio de 1956. Son ejecutadas más de veinte personas. La violencia, los fusilamientos y las torturas son denunciados en la revista “Mundo Argentino”. Desde el gobierno intervienen la revista y piden la renuncia de Sábato a su dirección. La respuesta es la publicación de dos escritos muy polémicos, siendo uno de ellos el que da título a este registro, en una edición reducida que resume las denuncias publicadas en la revista.

  • SÁENZ QUESADA, María. La Libertadora. BsAs. 2007. Sudamericana, 480 págs.

Sáenz Quesada es Licenciada en Historia y profesora. Este libro va desde la caída de Perón (1955) a la llegada de Frondizi (1958). Y pone al descubierto en esos 32 meses transcurridos la trama de una historia muchas veces secreta. “En este período de facto se puso énfasis en incorporar a la Argentina al orden mundial de la posguerra dentro del modelo de las naciones democráticas. En ese sentido el proceso de desperonización imitaba lo ocurrido luego de la caída del fascismo en Europa. Pronto las diferencias entre un caso y otro fueron evidentes. El peronismo retrocedió, aunque sin dejar en ningún momento de constituir una alternativa de poder y esto condicionó el regreso al régimen constitucional y dio lugar a proscripciones”. 

  • SEIFERHELD, Alfredo y DE TONE, José Luis. El asilo a Perón y la caída de Epifanio Méndez. Una visión documental norteamericana. Asunción, 1988. Histórica, 237 págs.

El Archivo Nacional de Washington fue calificado por un historiador boliviano como el Archivo de Indias del siglo XX. De este repositorio del Norte, provienen los documentos que dan vida a este libro. Son en su gran mayoría informes de la embajada norteamericana en Asunción del Paraguay, remitidos al Departamento de Estado en 1955; año en que ocurrieron tres hechos trascendentales para el devenir político paraguayo. Uno de ellos, en septiembre de aquel año, fue el asilo político otorgado al ex presidente argentino Juan Domingo Perón.   

  • SOLARI, Ángel. Los fusilados no callan. Sepa la verdad sobre los fusilamientos. 1958. S/editor. 32 págs.

Escrito por el Tte. Gral. Ángel Solari, Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares en la Presidencia de Perón. Hace referencia a los fusilamientos de civiles y militares peronistas en el aciago junio de 1956 por el gobierno de facto de Rojas y Aramburu. En su momento este escrito fue un folleto de distribución gratuita con el fin de dar a conocer a la población la masacre ocasionada.  

  • SPINELLI, Estela. Los vencedores vencidos. El antiperonismo y la Revolución Libertadora. 2005. Biblos, 345 págs.

 

Este libro es una adaptación de su tesis doctoral en la Universidad Nacional de Córdoba en 1999. Spinelli encuentra las claves del fracaso de la “Revolución Libertadora” (1955-1958 / Lonardi, Aramburu-Rojas), en los antagonismos ideológicos y los posicionamientos coyunturales que se dan entre los diferentes grupos políticos antiperonistas. El rasgo unitario que encuentra desde inaugurada la revolución, es que a partir de diferentes proyectos todo el antiperonismo pretendía una salida democrática. La fuerza electoral del proscrito (Perón), se entendió tempranamente por algunos como un problema de difícil solución; extirpar bajo atisbos de legalidad y dosis coercitivas casi una década de historia social y política argentina, se presentaría casi como un camino sin retorno en las décadas subsiguientes.

  • STAUSBERG, H. Argentinien und die Revolución Libertadora von 1955-1958. Ein beitrag zur problematik post revolutionarer stabilisuringsprozesse, analysiert an sturz Juan Domingo Perón un der auf ihn folgender militarregieerungen unter besonderer berucksichtigung so vohl der verfassungs rechlicher als auch der militar und gewerkschafspoletischen enwicklung. RFA, Bonn, 1975, 457 págs.

Trabajo de tesis. “Argentina y la Revolución Libertadora 1955-1958. Una contribución a los problemáticos procesos post-revolucionarios de estabilidad, analizados a la caída de Juan Domingo Perón y de los gobiernos militares que lo sucedieron, bajo la particular consideración, tanto en el derecho constitucional, como en el desarrollo militar y la política sindical”.

  • SZMULEWICZ, Efraín. Así huyó Kelly. BsAs. 1957. Andina, 116 págs.

La fuga del por entonces dirigente de la Alianza Libertadora Nacionalista, Patricio Kelly, de la cárcel de Río Gallegos cuando cumplía prisión impuesta por la Revolución Libertadora, acusado de ser grupo de choque del peronismo.

  • TCACH, César. De la Revolución Libertadora al Cordobazo. BsAs. 2012. Siglo veintiuno editores, 261 págs.

“Córdoba, el rostro anticipado del país” como subtítulo del libro. El autor es licenciado y doctor en Historia. Contenido del texto según sus capítulos: Córdoba, capital de la Revolución Libertadora. Sabattinismo y frondicismo (1956-1958). Neoperonismo y resistencia obrera en la Córdoba libertadora. Ejército, partidos y terrorismo negro durante el gobierno de Arturo Zanichelli. El interregno de los interventores breves. Entre el sueño de la revolución radical y la práctica del golpe de Estado. El integrismo católico en el gobierno: Rogelio Nores Martínez, policía y sacristía. El radicalismo cordobés en la Casa Rosada y en la casa de las rejas. Del gobierno de las familias políticas al Cordobazo.  

  • TCACH, César. Neoperonismo y resistencia obrera en la Córdoba42. Libertadora (1955-1958). Abril-junio 1995. Desarrollo Económico 35(137), págs. 63-82.

Durante mucho tiempo, el período 1955-58, fue considerado como una suerte de Edad de Oro de la resistencia peronista. Por añadidura, ésta era identificada con una intransigencia disruptiva, impermeable a cualquier tendencia a la integración. Como contrapartida, el neoperonismo era reducido a un mero subproducto en la historia del peronismo. Este artículo propone, a partir del caso cordobés, relativizar esa interpretación. El análisis se preocupa en dilucidad dos problemas centrales: a) Características e incidencias de los partidos neoperonistas –Unión Popular y Partido Populista-, actitudes frente a una redefinición de la identidad peronista y límites de sus espacios de autonomía. b) La constitución de un polo sindical combativo orientado por prácticas de confrontación, pero condicionado por su dependencia de Perón y por sus necesidades de adaptación e integración a una sociedad industrial en crecimiento. La coyuntura electoral que dio el triunfo a Arturo Frondizi, permite cerrar el análisis con una interpretación de los nexos de neoperonistas y hombres de la resistencia con su líder carismático en el exilio. Quien resulte interesado en profundizar sobre esta temática, debería hacerse de un ejemplar del libro de Senén González y Torre: Ejército y sindicatos: los 60 días de Lonardi. BsAs. 1970. Galerna, 151 págs. 

  • VICCHI, Adolfo. La revolución de 1955. Págs. 96-121 en “Cuatro revoluciones argentinas”; H. Zorraquín Becú y otros. BsAs. Ediciones del Club Nicolás Avellaneda.

Adolfo Vicchi fue el más conspicuo integrante de la línea antiperonista del Partido Demócrata Nacional, del que formaba parte. Conspiró varias veces contra Perón. Fue uno de los instigadores del bombardeo a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955. Fue comando civil e integrante de la autodenominada “Revolución Libertadora”. Cuando ésta tomó el gobierno y el poder en septiembre de aquel año, nombró a Vicchi su embajador en los Estados Unidos de Norteamérica.

  • WALSH, Rodolfo Jorge. Aramburu y el juicio histórico. Págs.194-198 en “Operación Masacre”; R.J. Walsh. BsAs. 1973. Ediciones de la Flor.

A partir de 1970, al compás de la peronización de la sociedad y dos años más tarde con el “Luche y Vuelve”, hubo un libro que comenzó a reeditarse a ritmos acelerados y que fue “Operación Masacre”. Una juventud ávida de lectura buscaba interiorizarse sobre los aspectos fundamentales de la larga resistencia peronista. En este marco, Rodolfo Walsh adaptó el prólogo de dicho libro a la coyuntura que se vivía por entonces. Poco conocido, el mismo es una pieza de una claridad política asombrosa que desnuda la miseria de la oligarquía nativa.  

  • WALSH, Rodolfo Jorge. Operación Masacre. Un proceso que no ha sido clausurado. BsAs. 1957. Sigla, 164 págs. (Hay numerosas reimpresiones. Entre tantas: Operación Masacre y el expediente Livraga. 1964. Continental Service, 145 págs.; Operación Masacre. BsAs. 1969. Editorial Jorge Alvarez, 195 págs.; Operación Masacre. La Habana, Cuba, 1971. Instituto Cubano del Libro, 176 págs.; Operación Masacre. BsAs. 1972. Ediciones de la Flor, 199 págs. y sucesivas reediciones; Operación Masacre. BsAs. 1994. Planeta, 300 págs. con prólogo de O. Bayer; Operación Masacre seguida de la campaña periodística. Ediciones de la Flor, BsAs. 2010, 320 págs. con una edición crítica de R. Ferro).

El 9 de junio de 1956 una insurrección con la que el peronismo intentó por vez primera recuperar el gobierno con el uso de las armas, fue reprimida de manera salvaje. Hubo 34 muertos; pero sólo 7 caídos en acción. El resto fue pasado por las armas de manera ilegal y cruenta. Los hechos más dramáticos se dieron en los basurales de José León Suárez –provincia de Buenos Aires- cuando un grupo de civiles detenidos con anterioridad fueron baleados en la mitad de la fría noche. Algunos de ellos estaban conectados vagamente a la conspiración, otros ni siquiera sabían de su existencia; muy pocos quedaron con vida. A través de un trabajo de reconstrucción de los hechos que marcará historia, que delimitará un antes y un después en la literatura de no ficción en Argentina, Rodolfo Walsh reconstruye lo sucedido para elaborar un libro clásico e imprescindible. El terrorismo de Estado de un gobierno dictatorial de facto (que se auto-titulaba como “Revolución Libertadora”) se pone al descubierto para siempre; su odio de clase también.  

  • WALSH, Rodolfo Jorge. Yo también fui fusilado. Vuelve la secta del gatillo y la picana y otros textos. BsAs. 1990. GenteSur, 94 págs. (Investigación bibliográfica, selección y prólogo de Roberto Ferro).

Como denominador común, todos estos escritos de Rodolfo Walsh en medios gráficos antisistema, presentan denuncias contra el terrorismo de Estado y la violencia elitista ejercida sobre el peronismo, desde el poder dictatorial. A saber: “Yo también fui fusilado”; “La verdad sobre los fusilados”; “¿Fue una operación clandestina la masacre de J.L. Suárez?”; “Aplausos, Teniente Coronel”; “¿Y ahora Coronel? (estos dos últimos para el militar golpista y fusilador, Desiderio Fernández Suárez); y ya en la época del dictador Onganía: “La secta del gatillo alegre” y “Vuelve la secta del gatillo y la picana”.     

  • WILLIAMS ALZAGA, Orlando. Recuerdos de la resistencia. Algunos artículos, informes y conferencias. Mar del Plata, 1956. 157 págs.

Un antiperonista en la Revolución Libertadora.

  • WHITAKER, Arthur. La Argentina, un calidoscopio. 1955. Junio a diciembre. 1956. Proceso, 189 págs.

Temas tratados: Las dos revoluciones. Los 90 días de Perón. Lonardi. Aramburu nuevo curador. Clases sociales. Grupos dominantes. Partidos políticos. Las relaciones exteriores. El imperialismo.

  • ZABALA, Arturo. La revolución del 16 de setiembre. Antecedentes, gestación y victoria del movimiento de liberación nacional. BsAs. 1955. Debate, 157 págs.

Intenta un relato fiel –a través de documentos y testimonios- de los acontecimientos que gestaron primero y determinaron luego el triunfo de la “Revolución Libertadora” el 16 de setiembre de 1955. Precedentemente hay un análisis sumario del período político que va de 1943 a esa coyuntura. Procura explicar el “fenómeno” peronista, su analogía con los extintos totalitarismos del Viejo Mundo y su “trágica incidencia en la vida nacional”. Da cuenta de varias insurrecciones fallidas que antecedieron a la última definitiva y victoriosa; da nombre y rol de sus “heroicos gestores”.