Roberto
Baschetti

Rodríguez Saa, Ricardo

Siempre será “El Lobito Rodríguez Saa”. El 4 de octubre de 1991 caía asesinado, en la esquina de Aguirre y Aráoz, de esta Capital, a pocas cuadras de su casa. “Que robaban por la zona, que eran piratas del asfalto, que iban armados …”: en fin, la “autoridad” no sabía luego como explicar su muerte. Lo real es que fue interceptado por el suboficial Humberto Maldonado que prestaba servicios en el DEPOC, una especie de policía política antiterrorista dependiente de la Federal y muerto sin más. Junto con él estaba Marcelo Langieri que quedó detenido. “El Lobito” estaba re-construyendo las “Unidades Básicas Revolucionarias” con la intención de sacar del letargo al peronismo militante y consecuente con las banderas revolucionarias; para ponerlo de pie, y enfrentar al menemismo traidor y a la socialdemocracia entreguista. “El Lobito” había sido montonero y consideraba que la ausencia de una organización revolucionaria que expresara la tradición de lucha del peronismo combativo era una de los principales motivos que permitía que la dirigencia “justicialista” pudiera vender el país y poner de rodillas a los trabajadores. Su amigo y compañero “Willy” afirma que su muerte “Es un crimen político que fue acallado por todos los dirigentes del Partido Peronista que lo frecuentaban, como si un pacto de silencio o complicidad informal se hubiera establecido. Quizás la conformidad con el nuevo “status quo” neoliberal los llevó a ver con beneplácito la muerte de este revoltoso que además era conocido. Pero hay algunos que no olvidamos y esperamos que este crimen, ordenado desde el Estado, sea esclarecido y así poder castigar a los culpables. Ricardo Rodríguez Saa debe ser recordado como él hubiese querido, como Revolucionario Montonero y Peronista. Así lo recordaremos nosotros porque nunca bajó sus banderas”. Al cumplirse 10 años de su muerte se le hizo un sentido homenaje en el Sindicato de Farmacia y se recordó su lucha inclaudicable, contra las dictaduras de turno, contra Isabel y el “Brujo” López Rega, contra la última dictadura militar, que vivió cárceles y exilios, y que en febrero de 1987 participó como miembro del Partido Peronista Revolucionario-Movimiento Montonero, en la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPAL). Carlos O. Suárez, argentino, secretario general del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América, también dijo lo suyo: “Seguramente Ricardo Rodríguez Saa ‘en algo andaría’ de la misma forma que en algo estamos todos. Claro está que es muy diferente ‘andar’ en la lucha por la liberación de la Patria, jugándose por la causa popular, que estar en la especulación subalterna ó, lisa y llanamente, en el entreguismo. Por eso al recordar al ‘Lobito’ como un compañero ejemplar, repudiamos a ese conjunto de claudicantes y desertores que negaron –no ya su solidaridad frente a la alevosa agresión con cobertura oficial- sino hasta una simple firma para la solicitada en la que se lo reivindicaba como militante revolucionario, rechazando el calificativo policial de ‘delincuente común’. Algún día, cuando las grandes mayorías pongan fin al dominio oligárquico-imperialista construyendo la nueva Patria Justa, Libre y Soberana, por la que dieron su vida tantos miles de argentinos, Ricardo Rodríguez Saa estará junto con nosotros porque ‘en algo andaba’, y seguirá andando en cada compañero leal a las banderas de la liberación nacional y latinoamericana”. A 25 años de su caída, familiares y compañeros hicieron un acto en su homenaje en la fábrica recuperada IMPA de la calle Querandíes 4290 de Capital Federal; ocurrió el 4 de octubre de 2016 a las seis de la tarde. La emoción embargó a todos los presentes.