Roberto
Baschetti

Sabelli, María Angélica

“La Petisa”. Nació en Buenos Aires, el 18 de enero de 1949. Ex alumna del colegio Nacional Buenos Aires (promoción 67). Cursaba Matemáticas en la Facultad de Ciencias Exactas y era profesora de Matemáticas y Latín. Trabajaba como empleada para poderse pagar los estudios. Fue integrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) desde los 19 años, cuando aún esa organización no se conocía como tal, pero ya como grupo apoyaba la guerrilla del Che Guevara en Bolivia. Para entonces fue la responsable política de las hijas de los escritores David Viñas y Francisco Urondo, que abrevaban en la misma “orga”. María Angélica participó de la toma de Garín, poblado de la provincia de Buenos Aires, el 30 de julio de 1970. Por su inusual puntería con las armas de fuego y la facilidad que tenía para armar y desarmar las mismas, sus compañeros le decían “Pepita, la pistolera” y era instructora militar. Fue detenida en febrero de 1972 y salvajemente torturada. A la edad de 23 años fue asesinada en la base aeronaval Almirante Zar, el 22 de agosto de ese mismo año, en lo que se conoció como la “Masacre de Trelew”. Vicente Zito Lema, poeta y amigo, la recordó en un largo poema del cual rescato: “Señor, ella tenía 20 años, el pelo largo y alguna vez había escrito en las paredes: Perón Vuelve, como quién dice vuelve la alegría, vuelve a limpiarse un poquito el cielo ó mejor aún como quien siente que la patria es un grito que no cesa, un murmullo, un aliento que tiembla, una arenita que se queda para siempre en los dedos”. Su padre, Manfredo Sabelli, aportó para su perfil revolucionario: “María Angélica se dio a la lucha y no estaba equivocada. Hay que creer mucho, amar mucho a los demás y a la Patria, como amó mi hija, para entregarse sin límites. (Cuando cayó prisionera) Encontré a María Angélica con una fuerza y un espíritu de lucha tremendo: no largó una lágrima. Sólo los patriotas, los que no solo tienen orgullo, sino también amor a su Pueblo, pueden asumir semejante actitud”.