Roberto
Baschetti

Sammartino, Néstor Julio

Nació un 21 de enero de 1947. Trabajó en un frigorífico y fue repartidor de fiambres en un principio. Secuestrado junto a su esposa en la madrugada del 5 de mayo de 1977 a la edad de 31 años. A ella, la largaron; él sigue desaparecido. Pues bien: ¿cuál fue el pecado que cometió Néstor Julio? Primero militar activamente en la Juventud Peronista (JP) del barrio de Floresta (Unidad Básica sita en Argerich y Paéz). Segundo, desde su nuevo trabajo en el corralón municipal de Avenida Gaona 4.660 (esquina Gualeguaychú), junto a otros compañeros se opuso a la primera privatización de la basura que se hizo para aquel entonces. Como bien dice en una nota aparecida en internet, Claudio Serrentino, “la empresa recolectora de entonces, llamada ‘Maipú’ no respetaba los derechos de los trabajadores, ya que muchos ni siquiera tenían puesto fijo”. Y acota, Miguel Foncueva, que era otro de los compañeros involucrados: “Nos trataban como los estibadores del puerto, los obreros nos juntábamos en un baldío que estaba atrás de la cancha de All Boys, llegaba el capataz y seleccionaba a quienes iba a hacer la recolección de basura de ese día”. En ese contexto, aclara nuevamente Serrentino: “Las reivindicaciones sociales que traería consigo el triunfo electoral peronista en el ’73, llegarían a Floresta: militantes de JP ingresan a trabajar al corralón, con el firme propósito de re-estatizar la recolección de basura y mejorar las condiciones laborales”. Por esa acción “subversiva”, hubo en este país quienes decidieron, que era necesario quitarle la vida a Néstor Julio Sammartino, quien por entonces ya era un cuadro de Montoneros. A 40 años de su desaparición (6-5-2017), sus nietos Agustina y Diego, lo recordaron en un obituario de “Página 12”, con una frase emblemática de nuestra guerra contra el colonialismo español, que él parafraseo oportunamente: “Creo que es mejor morir de pie que vivir de rodillas”.