Vera, Edith

Supe de ella a través de un reportaje que le hacen a Lina Averna en el libro “El Cordobazo de las Mujeres” cuando la nombra: “Empezamos a sentir que las mujeres organizadas podríamos avanzar y emergieron grandes luchadoras entre las compañeras; recuerdo particularmente a Edith Vera, que venía de la izquierda peronista, una tipa tan especial y solidaria que nos contagiaba el deseo de hacer cosas; ella fue parte del cuerpo de delegados de SMATA por mucho tiempo”. Seguí buscando. Y en una página virtual de una biblioteca encontré: Vera, nació en Villa María un 27 de agosto de 1925 y falleció en la misma ciudad, en 2001. En 1945 egresó de la Escuela Nacional Víctor Mercante con el título de maestra-bachiller y fue a trabajar a Leones. Dos años después, la trasladaron a San Francisco del Chañar. Poco después marcha a Córdoba para iniciar sus estudios de Abogacía y dar clases en nivel terciario. Finalmente regresa a Villa María. Ejerció el oficio hasta la última dictadura militar (1976). Se casó en l954, con el médico pediatra Mateo Abner, posteriormente se separa del mismo. Gracias al impulso de María Luisa Cresta de Leguizamón, en 1960 gana el primer premio en el concurso ‘Campaña para una buena literatura para niños’ organizado por el Fondo Nacional de las Artes en Buenos Aires, Cuatro experiencias marcaron profundamente su vida: la difícil relación con su madre; la imposibilidad de tener hijos; el divorcio de su esposo; y la obligación de dejar su cargo como Directora del Jardín donde trabajaba en 1979, de parte del Gobierno Militar. Los repetidos allanamientos a su casa acentuaban la experiencia del despojo. Después del 90 –y tras cuatro años de silencio creativo-, retomó la escritura de poesía. En total, de los diez libros de poesía sólo se publicaron cuatro. Edith Vera fue invitada a llevar sus versos y canciones a Chile, Paraguay y Alemania, y en Yugoslavia participó del film Der Komandent”. Otros datos que pude recabar sobre ella: Su padre fue maquinista ferroviario y tenían una entrañable relación: él puso libros en sus manos desde muy niña. Y a los once años la llevaba con él a la Biblioteca Socialista a leer los diarios. Maestra normal con 20 años, el Peronismo entre en su vida militante. Y en la de su padre que se afilia y ocupa cargos en el mismo. Edith celebra la independencia de Cuba del sojuzgamiento de Fulgencio Batista y los Estados Unidos en 1959, escribiendo un largo poema que es publicado en el semanario “Nuestra Palabra” del Partido Comunista argentino. Cuando perdió su trabajo (1979) como Directora del Jardín cuentan que fue porque en una inspección, vieron en las paredes de la Dirección un cartel con aquella famosa frase del Mayo Francés de 1968: “Seamos realistas, pidamos lo imposible”. En ese mismo ’79 sufrió tres allanamientos en su casa; en el tercero de ellos los milicos le robaron vajilla de plata, una cámara de fotografía alemana y un frondoso álbum de estampillas: simples avatares de nuestras Fuerzas Armadas “occidentales y cristianas”.